(BUENOS AIRES).- "Juan Román Riquelme todavía irá en busca de un marcador central, un volante derecho y un centrodelantero", contó el periodista Leandro Aguilera en Radio Continental. El presidente de Boca ya tiene apuntados a los próximos tres refuerzos, apenas unas horas después de haber cerrado las llegadas de Sebastián Villa y Álvaro Montero.
Los dos nombres se suman al lateral Leandro Lozano, que fue el primero en debutar. Villa y Montero todavía deben completar los chequeos médicos de rigor, pero están confirmados como las caras nuevas del plantel que dirige Rodolfo Arruabarrena. Sin embargo, el mercado no se termina ahí: Riquelme quiere darle al Vasco un equipo más largo para afrontar el segundo semestre.
En la defensa central, Boca ya tuvo un objetivo concreto: Jhohan Romaña. El colombiano era la prioridad del Consejo de Fútbol, pero San Lorenzo lo terminó vendiendo a un club de la liga mexicana. Ahora la mira se corre hacia Alan Franco, Santiago Núñez y Sergio Barreto, los tres zagueros que evalúa Riquelme para cubrir ese hueco.
Para las otras dos posiciones —volante derecho y centrodelantero— todavía no trascendieron nombres. La intención de la dirigencia es que al menos una de esas dos incorporaciones se cierre antes de que baje la persiana del libro de pases local, previsto para el martes 21 de julio a las 18 horas. Las transferencias con clubes del exterior, en cambio, tienen margen hasta el jueves 2 de septiembre.
La urgencia por sumar un atacante se explica en parte por el parte médico que recibió Arruabarrena. Adam Bareiro, que venía recuperándose de un doble desgarro, sufrió una lesión en la zona lumbar y se perderá los duelos ante Sarmiento por Copa Argentina y contra O'Higgins por la Copa Sudamericana. A eso se sumó el esguince de tobillo de Tomás Belmonte, otro que quedó descartado de inmediato.
Mientras el cuerpo técnico ajusta el once para la Copa Argentina, la directiva mantiene las gestiones abiertas para seguir sumando piezas. La idea es que al menos uno de los tres refuerzos buscados esté disponible antes del cierre del mercado doméstico, para darle a Arruabarrena variantes en un semestre en el que Boca intentará cortar una racha de más de tres años sin vueltas olímpicas.
Villa y Montero firmarán sus contratos una vez que superen los exámenes médicos. Riquelme, mientras tanto, ya trabaja sobre los próximos objetivos con la mira puesta en el 21 de julio.
