(BUENOS AIRES).- “Estamos muy contentos con el plantel”, dijo Juan Román Riquelme, presidente de Boca, en la previa del partido ante Vélez por los octavos de final de la Copa Argentina. Riquelme sostuvo que el club está conforme con los futbolistas que tiene y que no saldrá a buscar un refuerzo cada vez que una lesión deje a un jugador afuera. La dirigencia, de todos modos, mantiene abierta la posibilidad de analizar una oportunidad antes del cierre del libro de pases.
Las lesiones golpearon al plantel durante las últimas semanas y generaron interrogantes sobre la necesidad de sumar nombres. Riquelme explicó que no considera lógico modificar la estructura del equipo ante cada baja temporal. “Si cada vez que se lastima un jugador vas a salir a buscar a alguien, cuando se recuperen todos, tenés cuatro laterales derechos, cuatro centrales, cuatro laterales izquierdos, cuatro volantes y cuatro delanteros, vas a tener 60 jugadores”, señaló. El ejemplo apuntó a que la recuperación de todos dejaría un grupo sobredimensionado.
Las alternativas internas forman parte de la evaluación de Boca. El club cuenta con variantes dentro del plantel y con juveniles de las divisiones inferiores que vienen ganando protagonismo, una opción que Riquelme destacó frente a las bajas. “Hay chicos que vienen de inferiores que lo hacen bien, así que agradecidos con los DT’s de inferiores que los preparan de la mejor manera”, expresó. El presidente agradeció así el trabajo de los entrenadores que preparan a los jugadores que suben al equipo.
El último mercado de pases también respaldó la postura de Riquelme. Boca quedó conforme con las incorporaciones realizadas y el presidente recordó que el entrenador había pedido determinados perfiles que finalmente llegaron al club. Entre los nombres mencionados estuvieron Álvaro Montero, Leandro Lozano y los delanteros Sebastián Villa y Enner Valencia. Esa conformidad con el armado sostiene la idea de mantener la base, aun cuando las lesiones hayan abierto la discusión sobre nuevos refuerzos.
El mensaje de Riquelme incluyó la intención de continuar la pelea en todos los frentes. “Tenemos BUEN PLANTEL, estamos contentos de los jugadores que tenemos, con mucha ilusión y ganas de seguir compitiendo en todos los torneos y ojalá sigamos de la misma manera”, sostuvo. La declaración reflejó la confianza del presidente en el grupo conformado para afrontar la segunda parte del año.
El partido ante Vélez aparece como el próximo desafío para el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena. Boca se prepara para un cruce trascendental por la Copa Argentina y tiene por delante varios objetivos durante el segundo semestre. La aparición de nuevas bajas puede obligar a modificar la formación, pero el club apuesta a recuperar a los lesionados y a utilizar las alternativas que ya tiene.
El cierre del libro de pases será el límite para evaluar alguna oportunidad que pueda presentarse, aunque Riquelme dejó claro que no existe una necesidad de incorporar por incorporar. La prioridad pasa por sostener la confianza en el plantel, aprovechar el aporte de los juveniles y mantener la base actual. Con esa postura, el próximo paso será el partido ante Vélez, mientras la dirigencia define si aparece una opción que justifique un nuevo movimiento.
