(BUENOS AIRES).- “Me sentía y me siento hincha de River más allá de todas las circunstancias. No haberme podido mostrarme ante el hincha de River es algo triste, pero es una puerta que hoy se cerró y que en un futuro se puede abrir. Me encanta como se vive el fútbol en Argentina y me gustaría volver a vivirlo en algún futuro, si es en River mejor. La puerta está abierta porque es un mercado que me interesa”, dijo Álex Woiski. Al 8 de septiembre de 2026, el delantero ya había rescindido su contrato, firmado con Deportivo Táchira y debutado en el equipo venezolano.
El regreso a River quedó planteado por Woiski como una posibilidad para más adelante. El atacante no solo expresó su deseo de volver al fútbol argentino, sino que marcó al club como su primera opción si se concreta ese retorno.
Álex Woiski llegó a River a mediados de 2025, libre desde Mallorca, por decisión de Marcelo Gallardo. El futbolista argentino de origen español se incorporó con el objetivo de competir por un lugar en el plantel profesional, aunque no consiguió afirmarse en la Primera División.
La etapa de Woiski en las inferiores terminó con 18 partidos en la Reserva, bajo la conducción de Marcelo Escudero, además de dos goles y dos asistencias. Nunca debutó en Primera y fue perdiendo espacio hasta quedar fuera de la consideración del club.
El comunicado que recibió indicó que debía entrenarse apartado del plantel en el predio de Cantilo junto con otros futbolistas separados. Woiski recordó ese período: “Fue una situación complicada la de Cantilo, al principio el club no ayuda mucho en poder resolver la situación. Era complicado estar encerrados en un 4×4 pero nos entrenábamos al máximo y nos apoyábamos mentalmente entre todos. En algunos entrenamientos sentíamos esa impotencia de querer que las cosas sean diferentes, pero es algo que ya pasó”.
Los motivos de su salida
La falta de continuidad también estuvo relacionada con su situación física y con el tiempo que llevaba sin jugar antes de llegar desde Mallorca. Woiski explicó: “La intención siempre fue sumar minutos en Primera División, venía de dos o tres meses sin jugar en Mallorca por un tema contractual, pero no se pudo dar. Tuve lesiones en el tobillo y en el isquiotibial y eso me dificultó todo”.
El delantero también contó que se había sentido preparado para competir por un lugar, aunque no logró sostener esa expectativa: “Cuando estuve entrenando con la Pimera, me sentía al nivel y tenía esperanzas de poder sumar minutos. Por un tema de suerte no se me dio y bajé a reserva, en donde por ahí no tenía la confianza del entrenador y eso dificultó todo”.
En julio, Woiski rescindió el vínculo que tenía con River hasta diciembre de 2027 y se marchó a Venezuela. A fines de agosto llegó con el pase en su poder a Deportivo Táchira, donde firmó hasta diciembre de 2027, con una opción para extender el contrato hasta fines de 2030. Por ahora, su presente está en el fútbol venezolano y su regreso al club argentino quedó como una puerta abierta para el futuro.
