(BUENOS AIRES).- River dio el primer paso para adelantarse en el mercado de pases de 2027: la dirigencia inició conversaciones para conocer la situación de Yassine Bounou, el arquero marroquí de Al-Hilal, y evaluar las condiciones de una eventual operación. El movimiento tomó fuerza este viernes y ubica al experimento portero, de 35 años, como candidato a convertirse en el primer refuerzo millonario del próximo año si se da la salida de Santiago Beltrán.
La consulta por Bounou no responde a un pedido inmediato del cuerpo técnico, sino a una planificación anticipada frente a un escenario que en Núñez consideran posible para el próximo año. De todos modos, todavía no existe un acuerdo ni una negociación cerrada con el futbolista: el club se limitó por ahora a explorar su situación y su predisposición.
La renovación de Beltrán, el punto de partida
La situación de Santiago Beltrán es el punto central de toda esta historia. El arquero de 21 años se consolidó durante 2026 y despertó el seguimiento de diferentes equipos europeos. River pretende retenerlo y trabaja para extender su vínculo hasta diciembre de 2029, además de elevar su cláusula de rescisión hasta los 100 millones de euros.
La dirigencia, sin embargo, sabe que una oferta importante desde Europa podría modificar el escenario, y por eso comenzó a estudiar alternativas con anticipación. En ese contexto reapareció Bounou, esta vez con un paso más concreto que en anteriores oportunidades: no se trata solo de versiones surgidas desde el entorno del jugador, sino de un movimiento iniciado por el propio club.
El marroquí ya había sido relacionado con River durante los últimos años y nunca ocultó su simpatía por la institución. En febrero había manifestado que uno de sus objetivos era jugar algún día en el fútbol argentino, y después del Mundial 2026 volvió a dejar abierta la posibilidad de vestir la camiseta del Millonario. Ese deseo previo es uno de los factores que explican por qué la dirigencia decidió consultar su situación.
Bounou viene de disputar el Mundial 2026 con Marruecos, donde volvió a ser protagonista a nivel internacional. Su experiencia incluye pasos destacados por Sevilla y Girona antes de convertirse en uno de los referentes del fútbol saudí. El principal obstáculo para su llegada es contractual: tiene vínculo con Al-Hilal hasta mediados de 2028, por lo que una negociación requeriría sí o sí acordar con el club saudí. En ese marco, el arquero habría indicado que cualquier avance debe darse directamente con la entidad de Riad.
El condicionante de la operación es claro. Si Beltrán finalmente continúa en Núñez, la llegada de Bounou perdería sentido inmediato; si se produce una venta, el marroquí podría transformarse en uno de los grandes nombres del próximo mercado. Por eso River mantiene las dos frentes abiertos al mismo tiempo: avanza en la renovación de su joven arquero y, en paralelo, ya consulta por su eventual reemplazante. La prioridad sigue siendo blindar a Beltrán, pero el escenario quedó preparado en caso de que aparezca una propuesta imposible de rechazar desde Europa.
