(BUENOS AIRES).- River mantiene a Fabricio Bustos apartado en el predio de Cantilo y el lateral es uno de los dos futbolistas que todavía no encontraron un nuevo club entre los 13 jugadores apartados por la institución. El mercado de pases argentino ya cerró, pero la ventana total todavía no se completó y el defensor conserva un margen de una semana para que aparezca una negociación formal. Su contrato con River vence en diciembre de 2027 y trabaja apartado junto a un preparador físico en Cantilo, mientras espera una propuesta concreta que le permita definir su futuro.
Matías Viña es el otro futbolista que permanece en esa condición y tampoco pudo encontrar destino. Durante este proceso, terminó el ciclo de Eduardo Coudet y asumió Leonardo Ponzio como entrenador de River. La institución consiguió nuevos destinos para Germán Pezzella, Maximiliano Salas, Ian Subiabre y Matías Galarza Fonda, por lo que Bustos y Viña quedaron como los únicos pendientes dentro del grupo de jugadores apartados.
Independiente fue una de las alternativas que tomó forma durante el mercado. Hubo conversaciones para intentar el regreso de Bustos, pero el club finalmente se bajó de esa posibilidad y solo quedaron sondeos informales. El defensor había priorizado en principio una salida al extranjero, una decisión que también condicionó las opciones disponibles.
Rosario Central fue el otro club con el que se vinculó al lateral. Sin embargo, ninguna de las dos instituciones avanzó formalmente por él y no apareció una propuesta concreta para destrabar su salida de River. Esa falta de una oferta mantiene a Bustos dentro del grupo que continúa trabajando en el predio del club.
El mercado de pases argentino ya cerró, aunque todavía pueden incorporar equipos de Rusia, Brasil y México. También existe la posibilidad de que aparezca un club argentino que disponga de un cupo. El margen es acotado: la ventana quedará completamente cerrada dentro de una semana, plazo para que se formalice una negociación por Bustos.
Matías Viña atraviesa una situación contractual diferente. El uruguayo llegó a River en enero de 2026 desde Flamengo a préstamo por un año, con un cargo de US$500.000 y una obligación de compra de US$5.000.000 si disputaba la mitad de los minutos de todos los partidos. Durante el Mundial 2026 jugó 45 minutos con la Selección de Uruguay y, en ese período, River lo incluyó entre los apartados. Flamengo no aceptó cortar la cesión antes de diciembre y exigió el pago de una multa estipulada en el acuerdo.
La serie contra Independiente Santa Fe también expuso la situación de Bustos. Eduardo Coudet debió improvisar con Lucas Martínez Quarta como lateral derecho porque Giovanni González no había sido inscripto en la Copa Sudamericana. El uruguayo había llegado para ocupar ese puesto, pero su falta de registro obligó al entrenador a utilizar otra alternativa mientras Bustos seguía apartado. La definición de su futuro deberá resolverse antes del cierre total del libro, previsto dentro de una semana.
