(BUENOS AIRES).- River mantiene apartado a Matías Viña y analiza cómo resolver una cláusula de su préstamo que podría obligarlo a pagar 5 millones de dólares. El lateral uruguayo no volverá a ser convocado para evitar que alcance la cantidad de minutos que activa la compra automática, mientras su futuro continúa sin definirse.
Matías Viña llegó a River a comienzos de 2026, cedido por Flamengo hasta el 31 de diciembre. El acuerdo se realizó por un cargo de aproximadamente 500.000 dólares e incluyó una obligación de compra por la totalidad de sus derechos económicos si el defensor alcanza determinada cantidad de minutos en cancha. En ese escenario, el club debería desembolsar 5 millones de dólares para quedarse con la totalidad de los derechos económicos del uruguayo.
River pretendía interrumpir la cesión antes de diciembre y devolver al futbolista a Flamengo. Sin embargo, el club brasileño, propietario de la ficha, no aceptó esa alternativa sin recibir una compensación económica por la rescisión anticipada del préstamo. La devolución directa no pudo concretarse y cualquier salida antes del vencimiento del vínculo implicaría el pago de una multa.
La decisión de River fue mantener a Viña apartado del plantel profesional y evitar que vuelva a ser citado para los partidos. De esa manera, el club busca que no alcance el porcentaje de minutos establecido en el contrato y que no se active automáticamente la obligación de compra. La medida responde a las condiciones económicas del préstamo y evita que la institución quede obligada a realizar una inversión que no tenía prevista.
Fabricio Bustos quedó junto a Viña como uno de los dos futbolistas que siguen entrenándose en Cantilo después del cierre del mercado de pases argentino. El defensor uruguayo continúa trabajando allí pese a que el equipo ya inició una nueva etapa bajo la conducción de Leonardo Ponzio. Viña, de todos modos, no forma parte de los planes deportivos del plantel profesional.
Flamengo debe intervenir en cualquier negociación porque River solamente tiene al jugador a préstamo. La dirigencia enfrenta así dos alternativas: pagar la multa para liberar al futbolista antes del vencimiento o mantener vigente la cesión hasta el 31 de diciembre, aunque sin utilizarlo. La situación contractual impide que River resuelva el caso de manera unilateral y obliga a las dos instituciones a encontrar un acuerdo.
Getafe había mostrado interés por Viña, pero esa posibilidad no avanzó por cuestiones económicas. Olympiacos también apareció como una opción, aunque cualquier operación debe ser coordinada con Flamengo, que conserva la propiedad de la ficha del lateral. Con el mercado argentino ya finalizado, las alternativas son cada vez más reducidas: River necesita acordar una fórmula para destrabar el préstamo sin asumir un costo no previsto, mientras el futuro de Viña queda atado al vencimiento de la cesión, previsto para el 31 de diciembre.
