(BUENOS AIRES).- River intentó interrumpir el préstamo de Matías Viña seis meses antes de su vencimiento, pero Flamengo rechazó la posibilidad y exigió el pago de una multa contemplada en el contrato. La negativa del club brasileño obligó a la dirigencia a apartar al lateral uruguayo para no activar la obligación de compra, mientras el equipo profundiza su crisis futbolística tras la derrota ante Rosario Central en el Monumental.
El traspié frente al Canalla dejó al descubierto las urgencias de un plantel que el cuerpo técnico encabezado por el Chacho Coudet quiere seguir reforzando. Hasta el momento, el Millonario concretó siete incorporaciones en este mercado de pases y trabaja en la llegada de otros tres futbolistas, lo que elevaría el total a diez refuerzos, una cifra sin precedentes en la historia del club que refleja la intención de reconstruir gran parte del equipo.
Esa reconstrucción ya había empezado hace varias semanas, cuando el propio Stefano Di Carlo confirmó que River apartaría a cerca de 15 jugadores, cuyos nombres se conocieron luego a través de un comunicado oficial. La medida fue bien recibida en un primer momento, pero el flojo arranque del semestre despertó numerosas dudas entre los hinchas del Más Grande por el accionar de la dirigencia.
La definición que llegó desde Brasil
En ese contexto, el caso Viña sumó un nuevo revés. Aunque desde Núñez se “intentó” interrumpir el préstamo del uruguayo antes de tiempo, Flamengo rechazó la posibilidad y exigió el pago de la cláusula de rescisión anticipada. Ante ese escenario, la dirigencia decidió apartarlo y evitar que alcance la cantidad de minutos necesaria para ejecutar la obligación de compra.
Por esa determinación, el Chacho Coudet no puede contar con el lateral. Viña seguirá perteneciendo a River hasta diciembre, a menos que se alcance un acuerdo económico para concretar su salida antes.
Desde su llegada, el defensor uruguayo disputó 14 partidos con el manto sagrado. En ese período no convirtió goles, no brindó asistencias y fue expulsado en una oportunidad.
El mercado de pases de River ya marcó un récord con las siete caras nuevas oficializadas hasta ahora —entre ellas, nombres que llegaron para cubrir puestos clave en defensa y ataque—, y la dirigencia mantiene negociaciones avanzadas para sumar tres refuerzos más en los próximos días. La intención es cerrar el plantel antes del cierre del libro de pases para darle a Coudet todas las herramientas de cara al segundo semestre.
Mientras tanto, la situación de Viña se encamina a una resolución recién sobre el cierre del año, siempre que no aparezca una oferta que convenza a las partes. El lateral, de 26 años, no volverá a sumar minutos con la banda roja por decisión institucional, y su futuro quedará sujeto a una negociación definitiva con Flamengo o a la espera del vencimiento del vínculo en diciembre.
