(BUENOS AIRES).- «Andrada salió por una paralítica y Galván con un dolor en el tobillo. Nada para preocuparse«, había adelantado Leonardo Ponzio desde el Noroeste argentino, y el parte se cumplió. En la práctica de este martes por la mañana en Ezeiza, River recibió dos buenas noticias: Tomás Galván y Tobías Andrada trabajaron con normalidad y quedaron habilitados de cara al choque del sábado ante Huracán, en el Monumental, por el Clausura.
El alivio llega después de la dura batalla en Tucumán, donde el equipo enfrentó a un rival intenso como el Decano en un campo pesado y complicado, con la intensa lluvia como protagonista. Ambos volantes terminaron tocados aquel encuentro en el José Fierro, donde el plantel dejó el esfuerzo hasta el final. La preocupación en el cuerpo técnico duró poco.
Sin necesidad de someterse a estudios ni a realizar un plan de recuperación especial, los dos jugadores dejaron atrás los dolores con el correr de las horas. El camino de vuelta incluyó un domingo de descanso producto del gran esfuerzo en Tucumán y, al inicio de la semana, 45 minutos de fútbol para los suplentes ante Estudiantes de BA. Este martes, los titulares volvieron a subir las cargas en el Camp y completaron los ejercicios sin molestias físicas.
Para Andrada, el ex Vélez y autor de su primer gol en Núñez, y para Galván, formado en la cantera del CARP, la recuperación llega en el mejor momento. Sin otros averiados luego del partido en el Norte argentino, Ponzio tendrá la oportunidad de seguir consolidando el funcionamiento de un River que acelera y va escalando posiciones tanto en su zona del Clausura como en la tabla anual. Lo que hace algunas fechas parecía utópico respecto a la clasificación a la próxima Copa Libertadores, a fuerza de triunfos pasó a ser un objetivo alcanzable.
La chance de repetir el once en el Monumental
De no surgir imponderables en la semana, el entrenador interino podría repetir por cuarta vez el mismo equipo en Núñez. El rival será un Huracán que viene de ganarle a Racing y que disfruta de jugar contra los grandes del fútbol argentino, por lo que Ponzio sabe que River no puede bajar la velocidad: no hay margen de error y el duelo ante el Globo se presenta como otra final.
La única mala noticia del entrenador sigue siendo Aníbal Moreno. El volante continúa moviéndose diferenciado producto de una discopatía lumbar que le impidió jugar los últimos tres partidos. Sin plazos estimados de recuperación y por tratarse de una lesión compleja debido a la zona afectada, todo apunta a que no estará ante Huracán.
Moreno aprovecharía el parate del fútbol argentino por la fecha FIFA, que se extiende día a día, para volver lo antes posible al equipo. Mientras tanto, el plantel millonario tiene una jornada de trabajo más esta semana para llegar de la mejor manera al sábado, cuando recibirá al Globo en el Monumental con la chance de estirar su racha ascendente.
