RIVER PLATE

A River le surgió un problema, pero Ponzio encontró una respuesta: “Es el cerebro”

 

El mediocampista vuelve a entrenarse de manera diferenciada por la discopatía lumbar y su regreso se posterga hasta después del parate internacional.

 
Leonardo Ponzio
Leonardo Ponzio

(BUENOS AIRES).- «Aníbal Moreno volvió a entrenarse de manera diferenciada producto de la discopatía lumbar y su regreso a las canchas apunta para después del parate por fecha FIFA.» La actualización sobre el mediocampista impactó de lleno en el cuerpo técnico y el plantel de River, que atraviesa su mejor momento del semestre pero todavía no puede contar con uno de sus refuerzos de jerarquía.

El volante continúa con trabajos específicos por la dolencia lumbar que viene arrastrando y en el club la decisión es no apurar los plazos de la recuperación. El escenario marca que Leonardo Ponzio no lo tendrá a disposición para los próximos compromisos y que su vuelta recién podría concretarse cuando se reanude la actividad, una vez cumplido el parate internacional.

La novedad la reveló el periodista Luciano Castañares, quien explicó el estado de la lesión y los tiempos que maneja el futbolista para su regreso. La información llegó en plena semana de preparación, con el conjunto de Núñez enfocado en el partido frente a Huracán por el Torneo Clausura.

Los tres triunfos que cambiaron el ánimo

El presente de River contrasta con lo que dejó el muy mal inicio de semestre bajo el mando del Chacho Coudet. Desde la asunción de Ponzio, el equipo ganó los tres partidos que disputó y se metió en zona de playoffs del campeonato local. Esos nueve puntos significan mucho de cara al objetivo de clasificarse a la próxima Copa Libertadores.

Las bajas ayudan a explicar por qué el entrenador tuvo que mover las piezas. Sebastián Driussi, uno de los mejores jugadores del plantel, sufrió constantes problemas físicos que lo alejaron de las canchas durante un largo tiempo. A eso se suman los casos de Juan Portillo y Agustín Ruberto, ambos con lesiones de ligamentos, y la ausencia prolongada de Moreno en el mediocampo, un puesto que el cuerpo técnico debió rearmar con otras alternativas.

Moreno llegó a River a comienzos de año procedente del Palmeiras, a cambio de 7 millones de dólares. Su arribo fue considerado una incorporación de peso, aunque su paso hasta ahora fue discreto: disputó 31 partidos con la camiseta de River, no marcó goles y aportó tres asistencias. La discopatía lumbar ahora le agrega una nueva interrupción a un ciclo que todavía no pudo despegar.

El próximo paso para el Millonario será el partido ante Huracán, en busca de una cuarta victoria consecutiva que consolide el repunte en la tabla. Moreno, mientras tanto, seguirá con su recuperación diferenciada y su nombre volverá a la consideración del cuerpo técnico recién después de la fecha FIFA.