(BUENOS AIRES).- River tendrá un refuerzo antes de lo esperado y el principal beneficiado será el equipo que arma Leonardo Ponzio. Juan Carlos Portillo, quien se recupera de la rotura ligamentaria en su rodilla derecha, tiene como objetivo recibir el alta médica entre fines de octubre y principios de noviembre, un plazo más corto del que se manejaba en Núñez.
Portillo se sumó al club hace un par de temporadas, pero todavía no logró cumplir las expectativas generadas. Tras conseguir el alta, el mediocampista deberá atravesar un reacondicionamiento tanto físico como futbolístico, un proceso que lo posicionaría como un verdadero refuerzo a costo cero para el plantel. Su regreso a los entrenamientos no significará automáticamente que esté disponible para jugar: primero tendrá que recuperar ritmo y ponerse en condiciones para afrontar las exigencias de la competencia.
Luciano Castañares confirmó los plazos que se manejan para la recuperación del volante y precisó que la idea es que Portillo realice la pretemporada a la par de sus compañeros, siempre y cuando complete satisfactoriamente las etapas que todavía tiene por delante. En el club manejan un escenario positivo respecto a su regreso, y el objetivo es que llegue en buenas condiciones al comienzo de la preparación en 2027. Si el proceso avanza según lo previsto, el mediocampista podría afianzarse como uno de los mejores socios del capitán Nicolás Otamendi en los terrenos de juego, una alternativa más para Ponzio en una posición sensible del equipo.
El contrato de Ponzio, más largo de lo que se pensaba
Mientras espera el regreso del volante, Ponzio ya firmó su contrato como entrenador de River: el vínculo vence el 31 de agosto de 2027, a pesar de que la comisión directiva había aclarado que tomaría el cargo de manera interina. La explicación es reglamentaria. El estatuto del futbol argentino permite que un interino dirija un máximo de dos partidos bajo esa condición y, además, establece que ningún DT puede firmar un contrato por un período inferior a un año.
El regreso del ídolo al banco de suplentes significó una gran sorpresa para el mundo riverplatense. Como el exfutbolista tenía un puesto en la secretaría técnica del club, hubo que firmar un nuevo vínculo para que pudiera ejercer como entrenador. Hasta ahora, el resultado acompaña: desde su llegada, el Millonario ganó los tres partidos que disputó y mostró un cambio de imagen después de un pésimo arranque de semestre.
El buen momento ubica a River en el séptimo puesto de la zona B con 13 puntos, mientras que en la tabla anual está sexto, por ahora en puestos de Sudamericana. El principal objetivo de acá a fin de año será clasificar a la Copa Libertadores. Este jueves, el equipo realizó su anteúltimo entrenamiento de la semana en el Monumental, con fútbol reducido y trabajos tácticos, y Ponzio dejó claro que no meterá mano en el equipo: mantendrá el mismo once por cuarto partido consecutivo, una marca que no se logra desde 2016, con Marcelo Gallardo al mando.
El próximo examen será este sábado frente a Huracán, desde las 19:00. Para ese duelo, el probable equipo de River sería con Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi, Lucas Martínez Quarta y Marcos Acuña; Fausto Vera, Tobías Andrada y Tomás Galván; Thiago Almada; Sebastián Driussi y Ángel Correa, con Ponzio en el banco.
