(BUENOS AIRES).- “Hay que archivar el cantito contra Chiqui Tapia: hoy Ramírez jugó para River”, dijo Toti Pasman al cuestionar la actuación de Nicolás Ramírez tras el partido. River venció 3-1 a Independiente Rivadavia en el Monumental y, con Leonardo Ponzio, logró su segundo triunfo consecutivo. El resultado dejó al equipo con seis puntos de seis posibles.
La frase de Toti Pasman apuntó al reclamo que los hinchas de River suelen expresar contra Chiqui Tapia y lo trasladó al arbitraje del partido. El periodista planteó que, esta vez, la discusión no debía concentrarse en las acusaciones habituales relacionadas con una supuesta inclinación arbitral hacia Boca. Para Pasman, Nicolás Ramírez quedó en el centro de la escena porque varias de sus decisiones fueron interpretadas como favorables al equipo de Núñez.
Lucas Martínez Quarta quedó entre las primeras jugadas señaladas por Pasman: el periodista consideró que una infracción suya merecía tarjeta amarilla. Nicolás Otamendi también apareció en el análisis, porque, según su interpretación, debió recibir una segunda amonestación durante el tramo final. La tercera situación mencionada involucró a Fausto Vera y Gonzalo Ríos en el primer tiempo, en una acción que, para Pasman, debió ser revisada.
La jugada de José Florentín también quedó dentro de la revisión del arbitraje. Pasman señaló que el jugador de Independiente Rivadavia debió ser expulsado por una fuerte infracción durante la primera mitad, pero Nicolás Ramírez no mostró la tarjeta roja. El análisis describió errores para ambos lados, aunque remarcó que las decisiones más discutidas se dieron en acciones que involucraron a futbolistas de River. Esa lectura fue la base para poner en duda la tarea del árbitro y dejar atrás, al menos por esta vez, las acusaciones sobre una supuesta inclinación hacia Boca.
Leonardo Ponzio consiguió que River mostrara una evolución respecto de sus primeros partidos y marcara diferencias en la segunda mitad. Ángel Correa volvió a ser determinante en ataque y participó en la generación de uno de los penales. Thiago Almada y Tobías Andrada también tuvieron intervenciones importantes en el circuito ofensivo, dentro de un complemento en el que el equipo logró imponer su juego.
Tomás Galván fue uno de los grandes protagonistas de la noche. El mediocampista aprovechó la confianza que recibió y marcó dos goles, incluida una definición de gran factura que terminó de sentenciar el encuentro. Su actuación representó una de las buenas noticias para Ponzio, que empieza a encontrar respuestas dentro de un plantel que venía atravesando un momento complicado.
Independiente Rivadavia mostró argumentos pese a la derrota y logró mantenerse en partido durante buena parte del complemento. El conjunto mendocino consiguió descontar y puso incertidumbre en el resultado antes de que River volviera a golpear. Su presente explica por qué pelea en los primeros puestos de la tabla anual junto con otros equipos que buscan clasificar a las copas internacionales. Leonardo Ponzio, en tanto, mantiene su arranque perfecto: dos partidos dirigidos y dos victorias.
