(BUENOS AIRES).- “Mi amor por Gilda no lo puedo explicar, es muy grande. Me gusta su música, cómo bailaba, la persona, pero lamentablemente no la llegué a conocer”, dijo Haydée Biasatti. Santo Biasatti se enteró de la actividad de su madre como fan de Gilda cuando la vio en televisión durante un homenaje a la cantante. Haydée había llegado a ocupar los cargos de secretaria general y vicepresidenta del club de fans Los guardianes de Gilda.
Alrededor del año 2000, Haydée tenía 80 años y no ocultaba su admiración por la cantante. La presentación de su historia la ubicaba como la fan número uno de Gilda, que contaba con cientos de seguidores. El club de fans era el ámbito en el que desarrollaba esa actividad y ocupaba funciones directivas.
Las visitas de Haydée al cementerio de la Chacarita formaban parte de esa devoción. No había fin de semana en que no pasara por el lugar donde estaban los restos de Gilda, porque vivía a pocas cuadras. Después se mudó de barrio y esa rutina quedó atrás.
Haydée contó que a su hijo, el periodista Santo Biasatti, no le gustó enterarse de esa faceta cuando la vio en el homenaje televisivo: “Mi hijo se enteró de mis actividades cuando me vio en el homenaje a Gilda por televisión, y no le gustó nada. Me llamó por teléfono y me dijo: ‘Decime, mamá, ¿ahora de vieja te volviste loca? ¿Qué estabas haciendo hoy?’ —Divirtiéndome—, le respondí”. El intercambio mostró la distancia entre la imagen pública del periodista y la pasión de su madre por la cantante.
La posibilidad de una película sobre la vida de Gilda llevó a Haydée a opinar sobre quién debía interpretarla. En ese momento, Natalia Oreiro estaba lejos de ser considerada para el papel y el nombre que más sonaba era el de Paola Krum. Haydée rechazó esa opción y explicó: “No creo que se haga la película. Porque no hay una mujer como Gilda para que la interprete. ¿Paola Krum? No me gusta para hacer de Gilda, y ya se lo dije. No sé si le gustó, porque también le dije que se bajara la pollera un poquito, porque se le iba a ver la bombacha. Gilda usaba minifaldas, pero era muy discreta con su pollera corta”.
La historia de Haydée también incluyó un enfrentamiento con las líderes de un club de fans homónimo. La organización contaba con la aprobación de Juan Carlos “Toti” Giménez, pareja y representante de Gilda, y el episodio quedó registrado por la cámara del programa Rumores. La disputa expuso las diferencias dentro de los grupos que seguían a la cantante.
Eduardo Arrieta, presidente del club de fans que Haydée integraba, fue su novio en una relación con 50 años de diferencia entre ambos. El vínculo terminó después de que una cámara oculta revelara que Arrieta no la amaba. Ese fue otro de los episodios que rodearon la particular historia de la madre de Santo Biasatti y su devoción por Gilda.
