(BUENOS AIRES).- Sebastián Driussi es el máximo anotador de River en 2026 y, tras su regreso al equipo, volvió a ocupar el centro de la discusión por el puesto de goleador. El delantero de 30 años recuperó la titularidad y se afirmó como el dueño indiscutido de la camiseta número 9. Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré, dos refuerzos con pasado exitoso en el club, todavía no lograron imponerse ni por su juego ni por sus estadísticas.
Leonardo Ponzio dirige a River desde el triunfo ante Banfield y encontró en Sebastián Driussi una respuesta inmediata para el ataque. El delantero convirtió en dos partidos consecutivos desde que volvió al once titular, una señal que le permitió recuperar el lugar que durante su rehabilitación se habían repartido Beltrán y Borré.
La temporada de Driussi explica buena parte de esa ventaja. El atacante suma nueve goles en 20 partidos, con un promedio de 0,45 por encuentro, y acumula 1.269 minutos en cancha. Su frecuencia también marca la diferencia: convirtió, en promedio, un gol cada 141 minutos.
El desgarro en el gemelo izquierdo que sufrió en los días previos al duelo contra Aldosivi por la Copa Argentina interrumpió su segundo semestre. Driussi se perdió los 16avos de ese torneo, la ida de los octavos de final de la Sudamericana en Bogotá y las primeras cinco fechas del Clausura. Antes de la lesión había comenzado el semestre con un doblete ante Flamengo, en Portugal, y recién volvió en los últimos seis minutos del empate 2-2 contra Vélez.
La revancha contra Independiente Santa Fe, en el Monumental, representó el regreso futbolístico de Sebastián Driussi. El delantero convirtió el único gol del 1-1 en los 62 minutos que disputó, aunque River quedó eliminado de la Sudamericana en la definición por penales. En el partido siguiente, ante Banfield en el Florencio Sola, marcó otro golazo y jugó 69 minutos; desde su retorno acumula dos goles en 131 minutos.
Los remates marcan la diferencia
Driussi también supera a sus competidores en la producción ofensiva reciente. Remató diez veces en dos partidos y cuatro de esos disparos fueron al arco. Lucas Beltrán registró la misma cantidad de tiros y remates a la meta, pero necesitó ocho encuentros y todavía no convirtió; Rafael Santos Borré, en tanto, pateó siete veces, con tres remates al arco, en nueve partidos.
La diferencia no aparece solamente en la cantidad de goles. Driussi tiene una capacidad natural para salir del área, asociarse con Thiago Almada y Ángel Correa y volver a ocupar la zona de definición. Aunque es un goleador de raza, se formó como enganche en la cantera de Núñez, una característica que se refleja en su manera de moverse lejos del área y que le permite participar en la construcción de las jugadas sin perder presencia cerca del arco rival.
La evaluación de Ponzio indica que Beltrán y Borré todavía necesitan una nivelación para recuperar el tono del fútbol doméstico. Beltrán ni siquiera fue anotado en la lista de la Sudamericana, mientras que Borré llegó con el antecedente de ser el máximo goleador de River en la era Gallardo, pero aún no pudo trasladar ese registro a su regreso.
Leonardo Ponzio repetirá el domingo la fórmula con Driussi, Thiago Almada y Ángel Correa ante Independiente Rivadavia, en el Monumental. El próximo partido ofrecerá otra oportunidad para que el delantero sostenga su ventaja en el puesto y confirme con goles los números que hoy lo ubican por encima de Beltrán y Borré.
