(BUENOS AIRES).- “Estoy dedicado a la construcción. No soy obrero, pero me encantaría serlo”, explicó Sebastián Estevanez.
El actor atraviesa una nueva etapa profesional alejado de las cámaras y, a los 55 años, encontró en la construcción un rubro que comenzó como un hobby y terminó convirtiéndose en su principal actividad. El actor disfruta de esta nueva faceta y mantiene abierta la posibilidad de volver a ponerse frente a una cámara si aparece una propuesta que realmente lo entusiasme.
En su trabajo actual, Estevanez coordina obras y remodelaciones de viviendas. Para llevar adelante cada proyecto, trabaja junto a arquitectos, ingenieros y distintos equipos encargados de realizar las tareas de construcción. La coordinación de cada obra requiere ordenar el trabajo de esos grupos y acompañar el desarrollo de las distintas etapas del proyecto. De ese modo, su actividad cotidiana se desarrolla dentro de proyectos habitacionales y lejos de un set de televisión.
Una de las obras en las que participó fue la construcción de la casa de Marley. Durante ese proyecto, Estevanez estuvo involucrado en la organización de las cuadrillas y en la coordinación de los trabajos realizados durante la obra. Su participación en esa vivienda incluyó tareas de organización de equipos y seguimiento de los trabajos de construcción. Ese antecedente se suma a las obras y remodelaciones que actualmente coordina junto a profesionales y distintos grupos de trabajo.
La carrera televisiva de Sebastián Estevanez comenzó en los años 90. Rápidamente se convirtió en uno de los galanes más reconocidos de las telenovelas argentinas. A partir de ese inicio, construyó una trayectoria ligada a las ficciones y a los papeles protagonistas en la pantalla chica. Esa primera etapa profesional quedó asociada a la actuación antes del cambio que hoy lo mantiene alejado de las cámaras.
Su debut fue en la ficción Gino. Después de ese comienzo, pasó por Los buscas de siempre y Franco Buenaventura, el profe. Esos títulos formaron parte de los primeros pasos de Estevanez en televisión y antecedieron a la llegada de sus principales éxitos. Tras esas producciones, continuó sumando papeles protagonistas en distintas ficciones de la pantalla chica.
En 2005 llegó uno de sus primeros grandes éxitos con Amor en custodia, donde interpretó a Nicolás Pacheco. Luego encabezó Herencia de amor y continuó sumando papeles protagonistas en distintas producciones de la pantalla chica. Ese tramo de su carrera se apoyó en personajes centrales, después de su paso por las ficciones de los años anteriores. La actuación televisiva se mantuvo así como el eje de su recorrido profesional durante varios años.
Dulce amor, junto a Carina Zampini, fue la ficción que marcó uno de los momentos más importantes de su carrera. La novela se emitió entre 2012 y 2013 y su éxito lo llevó posteriormente a protagonizar Camino al amor, Golpe al corazón y, en 2020, Separadas. En el presente, mientras coordina obras y remodelaciones, Estevanez no descarta regresar a la actuación si recibe una propuesta que realmente lo entusiasme.
