Con la sangre en el ojo y la obsesión intacta. El Arsenal de Mikel Arteta debuta esta tarde en una nueva edición de la UEFA Champions League con un único objetivo en mente: sanar la herida de la temporada 2025/26. Tras firmar un torneo casi perfecto que se derrumbó en la gran final frente al Paris Saint-Germain, el conjunto londinense vuelve al ruedo internacional. Ahora tiene la obligación de validar su chapa de candidato y conquistar la primera Orejona de su historia.
Los Gunners llegan a la cita continental respaldados por un andar arrollador en la Premier League, donde marchan invictos y exhiben un funcionamiento colectivo aceitado. En la vereda de enfrente, el Napoli transita un presente convulso tras sufrir dos caídas consecutivas en la Serie A.

Sin embargo, en el norte de Londres saben perfectamente que la mística de las noches de Champions dentro del templo maradoniano no permite margen para la especulación. El silbatazo inicial marcará el comienzo de una larga travesía. En ese trayecto, el Arsenal buscará transformar la bronca de la edición pasada en la gloria eterna.
Cabe destacar que napolitanos y londinenses se enfrentaron en dos ocasiones por este certamen, ambos cruces en 2013 por la fase de grupos. El historial quedó en absoluta paridad: el 1 de octubre, Arsenal venció por 2-0 como local con tantos de Mesut Özil y Olivier Giroud. Mientras que en diciembre, los italianos se tomaron revancha y se impusieron exactamente por 2-0 con goles de Gonzalo Higuaín y José Callejón. Hoy, a más de una década de aquel antecedente, vuelven a verse las caras.

La visita al templo maradoniano 13 años después
El escenario para esta primera prueba de fuego no podría ser más imponente. El conjunto inglés desembarca en el sur de Italia para medirse ante el Napoli en el Estadio Diego Armando Maradona, un feudo caracterizado por su clima efervescente y hostil. Tuvieron que pasar 13 años para que ambos clubes volvieran a cruzarse en la máxima cita continental en territorio napolitano. Además, esto marcó un choque de estilos de alto impacto entre la propuesta táctica de Arteta y la caldera italiana.

