DEPORTES

Gianni Infantino enfrenta una moción de censura impulsada por tres confederaciones

 

Tres confederaciones analizaban impulsar la medida tras rechazar un plan de inversión privada ligado al Mundial; los estatutos no prevén expresamente ese mecanismo.

 
Gianni Infantino
Gianni Infantino

(BUENOS AIRES).- “No hay otra salida”, dijo una fuente que habló bajo condición de anonimato, en medio del debate sobre una moción de censura contra Gianni Infantino. Al 20 de agosto de 2026, tres confederaciones evaluaban apartar al presidente de la FIFA, en una disputa abierta por su propuesta de inversión privada ligada al Mundial.

La UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la CONCACAF consideraban impulsar esa vía después de oponerse al proyecto. Una fuente que habló bajo condición de anonimato añadió: “O se va por las buenas y decide no presentarse en marzo, o será por las malas”. En los 122 años de historia de la FIFA no se habían encontrado antecedentes de que el Congreso celebrara una moción de censura contra un presidente en ejercicio.

Los estatutos de la FIFA permiten que el Consejo convoque un Congreso Extraordinario en cualquier momento. También lo obligan a hacerlo si lo solicita por escrito al menos una quinta parte de las 211 federaciones miembro, con los asuntos a tratar. La reunión debe celebrarse dentro de los tres meses posteriores a la solicitud y cada federación participante tiene un voto. Sin embargo, las reglas no contemplan expresamente una moción de censura contra el presidente.

La inversión que abrió la disputa

La propuesta, luego abandonada, planteaba vender a inversores privados una participación minoritaria de una nueva sociedad comercial de la FIFA, que habría controlado los derechos comerciales del Mundial. El organismo estimaba que sus ingresos del ciclo 2023-2026 superarían los 15.000 millones de dólares, con la mayor parte generada durante el Mundial de 2026. El plan también preveía hasta 20 millones de dólares en financiación extraordinaria para cada federación, destinada a infraestructura, formación de entrenadores, selecciones, competiciones, fútbol base y fútbol femenino.

Las críticas incluyeron cuestionamientos a la falta de transparencia, consulta y buena gobernanza en la conducción de Infantino. La FIFA se disculpó ante las federaciones por errores en la gestión de la propuesta. Kevin Lamour, que dejó esa semana su cargo de director de operaciones después de criticar el proyecto, sostuvo que el personal había sido “engañado” por “el proyecto de una sola persona”. Sándor Csányi, vicepresidente de la FIFA, retiró su apoyo a Infantino y calificó la salida de Lamour como “la gota que colmó el vaso”.

La Unión de Asociaciones del Fútbol Árabe (UAFA) confirmó por unanimidad su respaldo a Infantino. Integrada por 22 asociaciones, entre ellas Argelia, Arabia Saudita y Marruecos, justificó su posición en su gestión: “Durante más de una década fortaleció la unidad en toda la comunidad global del fútbol. Desarrolló e hizo crecer el deporte”. En contraste, la Federación de Fútbol de Suiza le retiró su apoyo. Su presidente, Peter Knäbel, dijo: “No podemos justificar nuestro apoyo a la candidatura de Gianni Infantino”, y la entidad vinculó el cambio a una “reevaluación exhaustiva de los acontecimientos de los últimos meses”.

Seis asociaciones árabes, entre ellas Catar y Marruecos, también habían expresado públicamente su respaldo a Infantino; la dirección de la FIFA se lo reiteró tras una reunión de crisis en Marruecos a comienzos de agosto. Infantino dijo que buscaría la reelección en el Congreso de la FIFA previsto para marzo de 2027. La fecha límite para presentar candidaturas era el 18 de noviembre y, al momento de conocerse el debate sobre la moción, ningún candidato alternativo se había presentado públicamente. Entre los respaldos que conservaba, el presidente de la Confederación Africana de Fútbol, Patrice Motsepe, había señalado que el apoyo de África se mantenía y que el futuro de Infantino debía definirse en las elecciones.