(BUENOS AIRES).- “Algunos no necesitan ni quieren que otros crezcan”, afirmó Gianni Infantino. El presidente de la FIFA defendió en República Dominicana su intención de reducir la brecha entre las federaciones más poderosas y aquellas que todavía están lejos de ese nivel, en medio de fuertes cuestionamientos y una creciente oposición dentro del organismo.
Gianni Infantino sostuvo que la FIFA debe garantizar mayores oportunidades de desarrollo para todos sus miembros. Su planteo apuntó al acceso a recursos y a la posibilidad de que las federaciones con menor peso deportivo puedan crecer y competir en mejores condiciones. El dirigente también remarcó que el desarrollo del fútbol no debería quedar concentrado en Europa y en otras regiones con mayor poder económico.
El proyecto FIFA Forward Enterprise quedó en el centro de la disputa política. La iniciativa contemplaba la participación de inversores privados en una parte de los derechos comerciales de grandes torneos y recibió cuestionamientos de UEFA, CONCACAF y la Confederación Asiática de Fútbol, que reclamaron más transparencia y control sobre las decisiones de la entidad.
Seis asociaciones nórdicas expresaron públicamente que perdieron la confianza en Infantino y reclamaron reformas en la estructura de gobierno de la FIFA. También pidieron una investigación independiente sobre el proyecto de inversión privada vinculado a los derechos de futuras Copas del Mundo. El reclamo profundizó la tensión con sectores relevantes del fútbol internacional y sumó presión sobre la gestión del presidente.
El respaldo que busca Infantino
Infantino defendió el funcionamiento institucional de la FIFA y aseguró que sus decisiones se toman de manera democrática y respetando los estatutos. El organismo cuenta con 211 federaciones miembro, una cifra que el dirigente utiliza para sostener que las oportunidades de desarrollo deben alcanzar a todos y no concentrarse en los países que históricamente reúnen mayor poder deportivo y económico.
Aleksander ?eferin, presidente de UEFA, calificó el fallido proyecto comercial de la FIFA como una iniciativa todavía peor que el proyecto de la Superliga. Sus declaraciones se sumaron a los planteos de dirigentes europeos que proponen modificar el funcionamiento del organismo y limitar determinadas facultades de su presidente. La discusión combina los cuestionamientos al modelo de toma de decisiones con el reclamo de mayores controles sobre los proyectos comerciales.
La elección para la presidencia de la FIFA está prevista para 2027 e Infantino ya se prepara para buscar un cuarto mandato. Aunque cuenta con apoyos importantes, el escenario interno también contempla la posibilidad de que aparezcan candidatos opositores, mientras el dirigente intenta consolidar el respaldo de las federaciones con menos recursos. Su estrategia incluye destacar los programas de desarrollo y las inversiones destinadas a regiones con menores posibilidades de competir frente a las grandes potencias.
La visita de Infantino a República Dominicana tuvo entre sus objetivos promover el desarrollo del fútbol en el Caribe. El presidente de la FIFA busca reforzar allí su estrategia de apoyo a las regiones que históricamente tuvieron menos posibilidades de competir, con iniciativas vinculadas a la infraestructura, los recursos y las oportunidades. La actividad se desarrolló en una etapa política marcada por las críticas a su gestión y por la disputa sobre el rumbo comercial y de gobierno del organismo.
