Después de 174 días de convivencia extrema, Sol Abraham se impuso en la gran final de Gran Hermano Generación Dorada con el 51,8% de los votos del público. La joven superó a Yipio, quien obtuvo el 48,2%. De este modo, se convirtió nuevamente en una mujer campeona del reality de Telefe después de diecinueve años.
La victoria le permitió superar a los 43 participantes que comenzaron la competencia y quedarse con el premio mayor de la temporada. Además del reconocimiento del público, Abraham obtuvo 70 millones de pesos y una vivienda como parte del premio por haber llegado hasta el final del juego. Sin embargo, el festejo habría quedado opacado por una situación que comenzó a tomar fuerza fuera de la casa.
En Bondi Live, Pepe Ochoa aseguró que existiría un fuerte malestar dentro de Telefe por la manera en la que la flamante campeona estaría manejando sus compromisos posteriores al reality. «Telefe está a las re contra re mil puteadas con Sol por los manejos post Gran Hermano y todas las entrevistas o la ronda de prensa que debería cumplir», afirmó Ochoa durante el programa.
De acuerdo con su versión, el conflicto estaría relacionado con las obligaciones de prensa que Sol Abraham debía afrontar después de convertirse en la ganadora. Santiago Riva Roy también aportó una versión sobre el supuesto enojo y aseguró haber recibido un mensaje de una persona vinculada a la señal. «Un número uno de Telefe me manda ‘no dice nada, simplemente está subida al caballo, es una mina sin recursos. Todo lo que sabe es hablar mal de los demás y tirar bosta. Encima ella cree que puede elegir a dónde va y a dónde no'», relató.
El consejo para Sol Abraham
El periodista incluso planteó cuál sería el camino que debería tomar la ganadora frente a esta situación. «Yo que Sol cambio la actitud», sostuvo Riva Roy. De esta manera, la celebración por el triunfo sumó un inesperado capítulo apenas después de la definición que la dejó en el centro de la escena.

