(BUENOS AIRES).- Tato Aguilera no tuvo vueltas: «muy superior», resumió el periodista sobre la actuación de Boca en el triunfo por 2-0 sobre San Lorenzo en el Bajo Flores, un resultado que además acercó al Xeneize a un hito histórico en el clásico. El equipo de Rodolfo Arruabarrena fue dueño del partido de punta a punta y se llevó los tres puntos en el tramo decisivo de la temporada.
Aguilera analizó el desarrollo del encuentro y señaló que Boca manejó el trámite durante todo el partido, con control desde el comienzo hasta el final. En su lectura, la expulsión apenas hizo más visible una superioridad que ya existía sobre el campo. La sensación que dejó el clásico, según la evaluación de Tato Aguilera, es que la diferencia entre los dos equipos fue incluso mayor que la que marcó el resultado.
El partido acompañó ese análisis. Insaurralde fue expulsado a los 30 minutos del primer tiempo, pero hasta ese momento, con once contra once, Boca ya era superior y no necesitó de la roja para empezar a controlar las acciones. Con el hombre de más, el Xeneize encontró más espacios y se instaló durante largos pasajes en campo de San Lorenzo, aunque le faltó contundencia para convertir su dominio en una goleada.
Un dato suma mérito a la actuación: Boca llegó al clásico con menos descanso que su rival, porque venía de disputar un compromiso en Brasil, mientras que San Lorenzo tenía más tiempo de recuperación. Esa diferencia previa no se reflejó en la cancha. El equipo sostuvo la intensidad durante los noventa minutos y respondió tanto en lo futbolístico como en lo físico, pese al desgaste acumulado de los últimos días.
El historial, cada vez más parejo
El triunfo, además, dejó un número que enciende la previa de los próximos clásicos. En 205 enfrentamientos entre ambos, San Lorenzo acumula 77 victorias y Boca llegó a 75: la brecha quedó reducida a apenas dos triunfos. Una distancia que durante mucho tiempo fue considerable hoy es un objetivo inmediato para el Xeneize, que puede igualar a su rival en la cantidad de partidos ganados en un horizonte muy corto.
Tato Aguilera destacó ese valor adicional del resultado: más allá de los tres puntos en juego, el 2-0 mostró que la diferencia actual entre los dos clubes puede seguir achicándose. La victoria no solo sumó en la tabla, sino que dejó a Boca en una posición mucho más cercana a San Lorenzo en el historial general, algo impensado hace algunos años cuando la distancia era mucho más amplia.
Para Arruabarrena, el triunfo en condición de visitante funciona como una señal después de un calendario exigente. La contundencia fue la única cuenta pendiente de una noche en la que el Xeneize protagonizó casi todo el partido y el resultado pudo ser más amplio. Ahora, el desafío será trasladar esta actuación al tramo que viene, donde cada resultado gana peso en la pelea por los objetivos de la temporada.
