(BUENOS AIRES).- «Este es un acuerdo de vida indefinida, no tiene fin», afirmó Donald Trump este viernes para anunciar, a través de un mensaje en la red social Truth Social, que alcanzó un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia que le otorga a Estados Unidos el control permanente de la seguridad de ese territorio autónomo danés. La firma está prevista para la próxima semana, en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
El pacto establece que Washington asumirá de manera indefinida la responsabilidad de proteger la seguridad de su país y también de la isla ártica. Trump aseguró que su país tendrá de forma permanente «la completa capacidad de hacer lo necesario» en ese sentido, y definió el entendimiento como un acuerdo de «vigencia infinita».
La otra pata del acuerdo es restrictiva: ningún otro país podrá establecer una base o presencia militar en Groenlandia ni realizar inversiones sensibles sin la autorización expresa de Washington. Según explicó un funcionario del Departamento de Estado, que habló bajo condición de anonimato, el pacto impedirá que China y Rusia instalen bases, envíen tropas o inviertan en áreas sensibles sin consentimiento estadounidense. El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que el acuerdo responde de manera permanente a las preocupaciones de seguridad del país y afirmó que «excluirá a cualquier adversario» de la isla y de la zona que la rodea.
Donald Trump también anunció que Estados Unidos comenzará de manera inmediata el proceso para desarrollar una presencia militar importante en el territorio, y trabajará con sus habitantes en el desarrollo y la construcción de esas instalaciones. La isla ya aloja la base espacial estadounidense de Pituffik, situada en el noroeste.
Un marco que viene de 1951
El nuevo entendimiento no parte de cero: Estados Unidos ya dispone de amplios derechos de sobrevuelo e instalación de bases en Groenlandia por un acuerdo de defensa con Dinamarca firmado en 1951 y actualizado en 2004, que permite aumentar tropas e instalaciones militares tras informar a Copenhague y a las autoridades groenlandesas. El nuevo pacto, además, otorgaría a Washington acceso permanente y derechos de bases y sobrevuelo incluso si la isla alcanza la independencia, una aspiración de parte de sus unos 57.000 habitantes.
El anuncio cierra un año y medio de presiones. Donald Trump venía insistiendo desde su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, en que Estados Unidos debía controlar Groenlandia por razones estratégicas, declaraciones que provocaron tensiones con Dinamarca y entre aliados de la OTAN, sobre todo después de que no descartara el uso de la fuerza para tomar la isla. En el Foro Económico Mundial de Davos, en enero, mantuvo conversaciones con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sobre un marco para la isla y el Ártico, cuyos términos nunca fueron difundidos.
El documento se firmará la semana próxima en Nueva York, según anunció la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, quien sostuvo que hay una perspectiva de acuerdo «bueno para Groenlandia, el Reino de Dinamarca y Estados Unidos». El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, declaró por su parte que el entendimiento «fortalece» la seguridad de la isla. Queda, sin embargo, un punto abierto: el texto del pacto todavía no fue difundido y Donald Trump no explicó cómo funcionará en la práctica la fórmula de «control permanente«.
