(BUENOS AIRES).- «Me parece medio raro por cómo se plantea y también por quién lo pide o por cómo se pide», sostuvo Juan Sebastián Verón tras conocerse una versión de que cambiaría la conducción del arbitraje del fútbol argentino. El dirigente salió así al cruce de los pedidos que circularon en las últimas horas y que involucran a dos de los presidentes más pesados del medio local: Nicolás Russo y Daniel Vila.
La consulta llegó de frente: «Vi una versión muy fuerte de que cambiaría la conducción del arbitraje. ¿Te sorprendería?», le planteó el periodista que lo entrevistó. Verón respondió que «el fútbol no me sorprende. Sí, vi», y confirmó que tomó contacto con esa versión. Acto seguido, dejó planteada su duda sobre el origen y la forma del reclamo, más que sobre el contenido de la discusión en sí.
En el diálogo, el reportero precisó quiénes estaban detrás del pedido: «Quienes dijeron eso fueron Nicolás Russo y Daniel Vila, presidente de la NUSI. Sí, sí», le detalló. Ante esa mención, Juan Sebastián Verón no entró a discutir la existencia del reclamo y centró su respuesta en el momento elegido y en la manera en que se hizo público.
Para Verón, además, hay una contradicción evidente en quienes impulsan el cambio. «Porque por un lado te pide, no, porque estas cosas hay que discutirla adentro, pero esos mismos que lo dicen salen diciendo que hay que cambiar todo el arbitraje me pareció medio fuera de contexto», señaló el dirigente. La crítica apunta a que los mismos personajes que piden tratar estos temas en privado son los que después ventilan sus quejas en público.
«Yo no dudo de la gestión de los dos clubes»
Más allá del reproche, Verón aclaró que su observación no apunta al trabajo al frente de sus instituciones. «Bueno, mirá, yo no dudo de la gestión de los dos clubes. De hecho, han evolucionado, los dos clubes han evolucionado mucho. Sí me parece el momento, el contexto, cómo se dio, cómo lo dijeron», explicó. Es decir: no cuestiona a Russo ni a Vila como gestores, sino el escenario y las formas de sus declaraciones sobre el arbitraje.
Juan Sebastián Verón también puso en duda la coherencia del ambiente futbolístico cuando se trata de estos reclamos. «Porque, bueno, en un momento también, viste, hablan y después se desdicen y hablan una cosa y después hacen otra», remarcó. En su mirada, ese vaivén entre lo que se dice y lo que se hace es parte de la costumbre de los dirigentes de la disciplina.
El cierre dejó clara su posición sobre un posible cambio de conducción en el arbitraje: solo lo acompaña si sirve para mejorar. «Te repito, si es para que mejore el arbitraje, mejore todo, que lo veo difícil, lo veo difícil, bueno, bien», cerró Verón, quien condicionó su apoyo a que la modificación redunde en una mejora real y anticipó que, en ese objetivo, se muestra escéptico.
