(BUENOS AIRES).- “Dijo que se iba a contactar con la víctima, no me pareció ético”, dijo Adela González sobre Ana Rosenfeld, al explicar el desacuerdo que rodeó la representación de Paula, denunciante de Joaquín Levinton. González contó que Rosenfeld le había comunicado que hablaría con Paula. La exabogada renunció después de que la denunciante saliera a hablar en A la Barbarossa.
González sostuvo que era la única abogada de la causa y que no sabe quién inició el contacto entre Rosenfeld y Paula. “Corresponde que la doctora se haya comunicado conmigo, en primera medida para saber qué hay presentado en la Justicia. […] Este no fue el caso”, dijo. Con esa frase cuestionó que Rosenfeld hubiera avanzado en una conversación con la denunciante sin consultarla antes sobre las actuaciones judiciales.
La abogada contó que ella sí se comunicó con Rosenfeld para ponerla al tanto de la situación. También dijo que, hasta ese momento, había evitado hablar públicamente porque entendía que no correspondía. “Hasta ese momento, yo no había salido a hablar en ningún medio porque no corresponde”, expresó. Así explicó su decisión de mantenerse al margen de los medios antes de dar su versión del desacuerdo.
El vínculo profesional entre las abogadas también formó parte del reclamo. González afirmó que trabajaba con Rosenfeld desde hacía un año en el programa Culpables e inocentes y que el día anterior Rosenfeld había dicho en su programa que no la conocía. “Hace un año que trabajo con la doctora en el programa Culpables e inocentes, ayer, en su programa dijo que no me conocía”, relató.
González explicó qué respuesta atribuyó a Rosenfeld sobre la falta de contacto: “Dijo que no se contactó ella porque desconocía quién era yo. Le digo ahora que soy la doctora Adela González. Me pareció una falta de respeto”. La exrepresentante dijo que no pediría ningún tipo de sanción en el colegio de abogados. También reconoció que le enorgullecía que Rosenfeld quisiera ser parte de su causa.
Sobre la conversación, González sostuvo que Rosenfeld le dijo que se comunicaría con Paula y rechazó su ofrecimiento de acompañarla. “Dijo que se iba a contactar con la víctima, no me pareció ético. Yo le ofrecí estar presente porque yo era la abogada que estaba presentada y me dijo que no. Digo palabras que ella dijo, que la iba a entrevistar y en el aire se iba a dar cuenta si iba a representarla o no”, afirmó. Según su relato, Rosenfeld planeaba entrevistar a Paula en vivo y decidir durante esa charla si la representaría.
González dijo que la propuesta de entrevistar a Paula en vivo no coincidía con sus formas de trabajo y que le había pedido a Rosenfeld que no mediatizara el caso. A pesar de sus reparos sobre ese modo de proceder, afirmó que le habría gustado continuar como abogada de Paula porque cree en su versión. También sostuvo que le daba orgullo que Ana Rosenfeld quisiera participar en la causa.
