(BUENOS AIRES).- “Boca tiene tres caminos para clasificarse a la Copa Libertadores 2027”: ganar el Clausura o quedarse con la Copa Argentina, o terminar entre los tres primeros de la tabla anual. Los campeones de esos dos torneos obtienen un lugar asegurado en la etapa principal, mientras que la tabla reparte tres plazas con distintas instancias de ingreso. El esquema no precisa la posición actual de Boca ni cuál de esas opciones tiene más cerca.
El primer título que ya entregó un cupo fue el Apertura. Belgrano, campeón de ese torneo, se clasificó directamente a la fase de grupos, por lo que esa plaza argentina ya tiene dueño. El Apertura terminó y el Clausura está en desarrollo: para Boca, ganar este último sigue siendo una de las alternativas para entrar al torneo continental sin depender de su ubicación en la tabla anual.
La Copa Argentina también entrega un lugar en la etapa principal de la Libertadores. Su ganador no recibe un cupo para la Sudamericana, porque el premio corresponde al principal torneo continental. Si Boca se queda con esa copa, se clasificará por esa vía; el esquema asegura el acceso a la etapa principal, aunque no precisa una instancia más específica para ese lugar.
La tabla anual ofrece una ruta que no exige ganar un campeonato. Los dos primeros equipos accederán a la fase de grupos y el tercero deberá disputar la segunda fase previa. Para Boca, entonces, entrar entre los tres primeros le daría una plaza de Libertadores, aunque el puesto definiría si accede directamente a grupos o debe superar una instancia previa.
Los cupos pueden correrse si se repiten las vías de clasificación. Si un campeón ya obtuvo su lugar en la Libertadores por su ubicación en la tabla anual o repite un título que entrega una plaza, ese boleto no se pierde: pasa al siguiente equipo que cumpla los requisitos. Así, una clasificación de Boca por un título podría coincidir con una buena posición anual, mientras otro club recibe el lugar que queda disponible.
También se contempla una reasignación si un equipo argentino gana la Libertadores o la Sudamericana 2026 y ya tiene asegurada por otra vía su participación en la próxima Libertadores. Esa regla puede modificar el reparto final de plazas, además de los corrimientos que se produzcan por campeones repetidos o equipos clasificados por más de un camino. El esquema no permite anticipar qué clubes se beneficiarían: depende de los resultados de esos torneos.
La Copa Sudamericana 2027 tendrá seis representantes argentinos, en principio los equipos ubicados del cuarto al noveno puesto de la tabla anual. Si uno de ellos entra a la Libertadores por otra vía, su plaza de Sudamericana pasa al siguiente club mejor ubicado. Para Boca, quedar fuera de los tres primeros no descartaría una clasificación internacional, pero sí lo dejaría en la disputa por la Sudamericana, no por la Libertadores a través de la tabla. La posición actual del equipo no está precisada; las plazas se definirán con los resultados del Clausura, la Copa Argentina y la clasificación anual.
