(BUENOS AIRES).- “El año que viene lo tienen en Boca”, dijo Daniel Mollo sobre la posibilidad de sumar a Paulo Dybala. Boca ya comenzó a proyectar el plantel de 2027 con Juan Román Riquelme, mientras la eventual llegada del delantero vuelve a instalarse en la agenda del club.
La cercanía entre Dybala y Leandro Paredes es uno de los factores que alimenta la posibilidad de un regreso. Ambos mantienen una amistad estrecha y comparten una larga historia en la Selección Argentina. Paredes reconoció en distintas oportunidades que suele insistirle a Dybala para que se sume a Boca. Ese antecedente le da un peso concreto a la relación, aunque no constituye por sí solo una propuesta formal del club.
La influencia de Paredes podría ser personal: alguien que aliente al delantero o lo acerque al proyecto. Sin embargo, no está confirmado que el mediocampista tenga una función formal en una operación. Riquelme trabaja en la planificación de 2027 con la intención de reforzar puestos puntuales, y Dybala aparece entre los posibles objetivos. La amistad puede incidir en una decisión, pero no resuelve las condiciones para concretar un pase.
La posibilidad de que la familia vuelva a radicarse en Argentina surgió de una conversación que Mollo contó en el programa Boca de Selección, emitido por Splendid AM 990. El periodista dijo que se había encontrado con Ova Sabatini, suegro de Dybala, y le atribuyó este comentario: “Me dijo que no aguantan tener más a la nieta lejos. El año que viene vienen y se radican en Argentina. Así que, el año que viene van a tener a Dybala en Boca”. Mollo presentó esa charla como un indicio de un regreso familiar durante 2027, no como una negociación ya cerrada.
El antecedente más concreto de un acercamiento se remonta a mitad de 2026, cuando Dybala estuvo cerca de ser refuerzo de Boca porque su contrato con Roma estaba próximo a vencer. Rodolfo Arruabarrena se comunicó con el delantero para presentarle su proyecto, pero la operación no avanzó. El intento quedó sin resultado, por lo que el interés actual forma parte de una nueva planificación y no de un acuerdo pendiente de formalización.
En una declaración sobre Boca, Dybala evitó definir su futuro: “¿Boca? Veremos. Todavía soy jugador de la Roma hasta el final del mes. Por respeto al club, no voy a hablar de mi futuro”. La frase no confirmó una decisión de vestir la camiseta xeneize ni un acuerdo con el club. Expresó su cautela ante la posibilidad de hablar de su próximo paso mientras seguía ligado al equipo italiano.
El vínculo contractual sigue siendo un condicionante: Dybala extendió su contrato con Roma hasta el 30 de junio de 2027. Por eso, una llegada durante ese año dependería de cómo se resuelva su situación con el club y de las condiciones económicas de la operación. No se conocen cifras de una oferta ni de un eventual acuerdo salarial que permitan calcular el costo. La definición contractual y económica determinará si la cercanía de Paredes puede traducirse en una negociación concreta.
