(BUENOS AIRES).- “Es verdad que preguntaron y se comunicaron con mi representante, pero es mentira que había arreglado mi contrato”, dijo Alan Lescano. Boca lo enfrentará en las semifinales después de que Vasco da Gama lo inscribiera para la serie.
La inscripción quedó regularizada este miércoles e incluyó también al defensor Gabriel Pereira. Ambos habían llegado a Vasco después del cierre de la lista para los cuartos de final y no pudieron jugar ante Independiente Santa Fe. Ahora están habilitados para la semifinal de la Copa Sudamericana, lo que amplía las opciones del equipo brasileño para los dos partidos.
El cruce tendrá, además, un antecedente de mercado: Boca buscó a Lescano para jugar de enlace y asociarse con Leandro Paredes. El presidente Juan Román Riquelme impulsó la operación, que no avanzó porque Argentinos Juniors tenía una parte de los derechos económicos del mediocampista y el resto pertenecía a Gimnasia. En marzo, Lescano habló del interés del club y negó que hubiera acordado su contrato. El mediocampista se incorporó a Vasco el 9 de septiembre: entró durante 17 minutos ante Gremio y luego fue titular frente a Coritiba, donde convirtió de penal su primer gol en el triunfo por 5-0.
Facundo Colidio no podrá jugar la semifinal: River Plate lo había anotado para los octavos de final y el reglamento impide que un futbolista figure en dos planteles durante el mismo torneo. Santiago Sosa se refirió a esa ausencia y dijo: “Facundo es hincha de River. Todos los días le pregunta al director deportivo si puede jugar contra Boca pero Conmebol no lo permite. Será una baja muy sensible para nosotros”. El plantel de Vasco también cuenta con Claudio Spinelli y Marino Hinestroza.
La sede de la revancha, pendiente
El estadio de la revancha todavía no estaba definido. São Januário tiene capacidad para 20.419 personas, por debajo del mínimo de 30.000 que exige la Conmebol para una semifinal; además, la sede debe reservar espacio para 4.000 hinchas visitantes. El consorcio que administra el Maracaná rechazó dos veces el pedido de Vasco, con el desgaste del campo de juego como argumento.
Vasco evalúa pedir autorización judicial para jugar en el Maracaná, solicitar el Olímpico Nilton Santos —estadio de Botafogo— o presentar un plan para disputar la revancha en São Januário con 4.000 entradas para Boca. La eventual autorización para usar esa cancha quedaría en manos de la seguridad brasileña y la Conmebol. El plazo informado para comunicar la sede vence el lunes 5 de octubre.
La ida está programada para el martes 13 de octubre a las 21.30 en La Bombonera; la revancha será el martes 20, también a las 21.30, en Río de Janeiro. Boca y Vasco volverán a cruzarse después de las semifinales de la Copa Mercosur de 2001, cuando ambos partidos terminaron 2-2. El ganador avanzará a la final de la Copa Sudamericana, prevista en Barranquilla.
