(BUENOS AIRES).- Burkina Faso llegaba al amistoso con un empate y una victoria frente a Argentina, los dos resultados que sostienen su invicto en los enfrentamientos entre ambos. Los partidos se jugaron en un torneo juvenil de 2001, no en la categoría mayor. El encuentro programado para este sábado 3 de octubre iba a ser el primero entre las selecciones absolutas.
El cruce estaba previsto para las 21 en el Monumental, en Buenos Aires, como parte de la agenda internacional de octubre. El dato histórico tenía un alcance preciso: Burkina Faso no había perdido ante Argentina, pero esa cuenta se limitaba a dos partidos juveniles. Desde aquellos encuentros, además, los seleccionados no se habían vuelto a medir en una competencia internacional antes del amistoso en la capital.
El primer cruce ocurrió en la fase de grupos del Mundial Sub-17 de 2001, disputado en Trinidad y Tobago. Argentina y Burkina Faso empataron 2-2 en ese partido. El resultado dejó abierto el duelo entre ambos y fue el único antecedente de la fase inicial antes de que volvieran a encontrarse semanas más tarde, ya con un lugar en el podio en juego.
La revancha llegó en el partido por el tercer puesto. Burkina Faso se impuso 2-0 y se quedó con la medalla de bronce del torneo. Así, el seleccionado africano cerró aquella participación con un empate y una victoria ante Argentina: no perdió ninguno de los dos partidos y todavía conserva esa marca en el historial, aunque ambos encuentros fueron en juveniles.
El invicto, por eso, no equivale a una ventaja acumulada entre los equipos mayores. Pasaron 25 años desde aquellos cruces y las generaciones cambiaron; los futbolistas que jugaron el Mundial juvenil no necesariamente tienen relación con los planteles actuales. El antecedente pertenece a la historia de las selecciones Sub-17 y no permite anticipar cómo será el primer enfrentamiento en la categoría principal.
Argentina tenía previsto completar su agenda de octubre con otro partido ante Benín, el martes 6. Ese encuentro estaba planteado como la despedida de Lionel Messi de la Selección en territorio argentino. El amistoso ante Burkina Faso, en cambio, aparecía como una oportunidad para medir al equipo en una fecha internacional antes de ese compromiso. Argentina llegaba tras vencer 4-0 a Bolivia en el estadio Mario Alberto Kempes.
La preparación del conjunto africano también estuvo marcada por un contratiempo en el viaje: la delegación sufrió la cancelación de un vuelo desde Casablanca y tuvo que reorganizar el recorrido hasta Buenos Aires. Su llegada estaba prevista para el sábado, pocas horas antes del partido. Si el encuentro se disputaba según lo programado, el historial entre las selecciones mayores comenzaría esa noche; el registro juvenil, mientras tanto, seguiría siendo favorable a Burkina Faso.
