ESPECTÁCULO

Claudia Villafañe organiza bodas y eventos con un equipo basado en la confianza

 

El detrás de escena de una productora que combina un equipo reducido, proveedores especializados y atención personalizada.

 
Claudia Villafañe
Claudia Villafañe

(BUENOS AIRES).- El rasgo que diferencia a Plan V de las grandes productoras de eventos es su núcleo interno reducido, sostenido en la confianza y complementado por proveedores seleccionados según cada cliente. Claudia Villafañe es la cara visible y la estratega principal, pero la operación no se apoya en una estructura interna masiva. Para cada celebración, la empresa articula con coordinadores independientes y asistentes de campo fijos, y organiza el trabajo según las necesidades del evento.

Florencia Méndez Acuña empezó en Plan V como secretaria y era amiga de la hija mayor de Villafañe. Hoy comparte con ella la conducción operativa de la empresa. Villafañe la describe públicamente “como a otra hija”, una frase que da cuenta del vínculo personal detrás de un esquema de trabajo basado en la confianza. La participación de ambas combina dirección estratégica y gestión cotidiana.

El despliegue de Plan V depende también de una red externa de proveedores. Para la ambientación suele trabajar con especialistas de la escena local, entre ellos Ramiro Arzuaga, y suma iluminadores y musicalizadores en los eventos masivos. En catering y barras coordina con empresas especializadas; Villafañe participa junto a los anfitriones en el diseño y la degustación del menú. La selección de esos servicios varía de acuerdo con el perfil de cada cliente.

El día de la celebración, el equipo se instala en el predio y sigue el cronograma. La coordinación abarca desde el ingreso del catering hasta los espectáculos sorpresa, con control de los tiempos previstos para cada momento. Esa tarea presencial es una de las etapas del servicio: el equipo acompaña la ejecución del evento, además de intervenir en su preparación.

La propuesta se organiza en tres etapas: diseño, planificación y coordinación. En la primera, las ideas o exigencias del cliente se convierten en una propuesta estética y temática; la planificación incluye agendas, confirmaciones de invitados, reuniones técnicas y selección de vestuario y proveedores. En la boda de Oriana Sabatini y Paulo Dybala, Villafañe tuvo un rol cercano en esas decisiones. La coordinación completa el proceso con el seguimiento del cronograma durante el evento.

La protección de la privacidad forma parte del servicio que ofrece Villafañe a clientes con exposición pública. El trabajo puede incluir operativos de seguridad, gestión de la prensa en la entrada de los salones y medidas para cuidar la intimidad de los invitados. A ese resguardo se suma la contención psicológica que el material atribuye a la propuesta de Plan V. El estilo de consultoría de Villafañe es descrito como maternal y cercano.

Las bodas de lujo son el principal negocio social de Plan V, aunque la empresa también organiza galas benéficas y eventos corporativos. La productora trabaja, además, con celebraciones que se apartan de los formatos tradicionales, como los cumpleaños de 15 de varones. Entre los casos mencionados está el de Juan Otero, hijo de Florencia Peña. La cartera de clientes también incluye figuras de la Selección de fútbol, actores y conductores de televisión.