(BUENOS AIRES).- “Vamos a ver si me animo, sería una experiencia linda”, dijo Lionel Scaloni sobre la posibilidad de subirse a un Turismo Carretera. Johnny De Benedictis y su Dodge GTX N°2 quedaron ligados a ese deseo: el piloto confirmó que el entrenador podría subirse a la unidad histórica, aunque todavía no hay una fecha confirmada para concretar la experiencia.
El anuncio llegó después del encuentro que mantuvieron en el predio de la AFA. De Benedictis lo confirmó durante un evento del RUS Med Team en el City Center de Rosario y explicó que la intención era que Scaloni se subiera a una de las máquinas que marcaron su trayectoria.
La Dodge pertenece a la etapa en que De Benedictis fue uno de los grandes protagonistas del Turismo Carretera durante los años 80. El auto está asociado al verde tradicional del piloto, que dio origen al nombre Avispón Verde, usado durante décadas para los vehículos de la familia. La ACTC también destacó ese vínculo entre el color y Johnny y sus hijos. De sus 16 victorias en la categoría, 10 fueron con Dodge, antes de continuar su campaña con Ford.
Los circuitos que Scaloni recorría de chico
El vínculo de Scaloni con el Turismo Carretera empezó en la infancia. Al enumerar los circuitos que frecuentaba, Lionel Scaloni recordó: “Iba a San Lorenzo, Santa Teresita, La Plata, Junín y Bolívar”. Bolívar aparece así entre los lugares a los que iba para ver carreras, junto con otros escenarios que marcaron sus primeros años como aficionado.
El Turismo Carretera compitió cuatro veces en Bolívar entre 1993 y 1995, en el circuito semipermanente Jorge Martínez Boero, de aproximadamente 11 kilómetros. La ciudad recibió una carrera en 1993 y otra en 1994; las dos restantes se disputaron en 1995. Ese fue el último año en que la categoría corrió allí.
Las raíces familiares de esa afición también aparecen en los recuerdos de Scaloni. “Yo soy de pueblo, nací abajo de los fierros, mi papá camionero, mi tío camionero, mi viejo corría carreras con la chata, con una Ford que tenía”, contó. Durante esa etapa jugaba en la Reserva de Newell’s y estaba cerca de llegar a Primera. Cuando terminaba de jugar, salía corriendo hacia donde se disputaban las carreras. “Cuando éramos chiquitos nos criamos en esa sintonía y las carreras eran la culminación de todo eso”, recordó.
Las responsabilidades de conducir la Selección Argentina cambiaron las posibilidades de Scaloni de asistir a las carreras, aunque su interés por los motores continúa. “Me sigue gustando, me sigue gustando el automovilismo, todo lo que sea coches me gusta y es una pasión que creo que durará para siempre”, sostuvo. También manifestó sus ganas de volver a vivir una carrera de cerca, conocer los autos de nueva generación y probar un vehículo de vieja generación: una experiencia que se vincula con la propuesta de De Benedictis.
