(BUENOS AIRES).- “La propuesta se trata de absorción.” Makis Angelopoulos, propietario del AEK Atenas, describió así la iniciativa que atribuyó a la NBA. Los 13 clubes propietarios tenían previsto reunirse el martes para debatirla.
La NBA había enviado a la Euroliga una propuesta para desarrollar un proyecto conjunto. Angelopoulos explicó su alcance con una descripción más extensa: “Hay definitivamente una propuesta de la NBA a la Euroliga. La propuesta se trata de absorción. Fusión y absorción. Abolición de la Euroliga y todos los equipos pasan a la BCL (Basketball Champions League)”. Las dos ligas declinaron hacer comentarios, por lo que la absorción no tuvo confirmación oficial de ninguna de ellas.
En Como, los clubes debían valorar si mantenían la gobernanza de la Euroliga y aplicaban su propio plan de negocios, o si aceptaban la oferta de la NBA y cedían el control de la competición. Entre los puntos previstos para la reunión también estaban convertir las licencias de los 13 propietarios en franquicias y evaluar propuestas para ampliar el torneo. Los clubes tenían que decidir, además, si seguían negociando con la NBA o descartaban esa opción.
Joan Laporta encabezaría la delegación del FC Barcelona, después de que al principio se evaluara enviar representantes del área de básquet en su lugar. El presidente asistiría para escuchar y debatir antes de que el club fijara una posición definitiva. La definición de los propietarios podía incidir en la decisión del Barcelona sobre su continuidad en la Euroliga o su incorporación al proyecto de la NBA.
La Euroliga contemplaba ampliar su torneo a 24 participantes en la temporada 2027-2028, con ocho nuevas franquicias. La tasa de entrada prevista para esas plazas iba de 40 a 90 millones de euros, y Valencia Basket figuraba entre los candidatos. El proyecto de NBA Europa, en cambio, preveía 16 equipos: 12 plazas fijas y otras cuatro por clasificación mediante la Liga de Campeones de Baloncesto y las ligas domésticas.
La NBA buscaba franquicias fijas en 12 ciudades europeas y contaba con inversores privados para cada una. La tasa de entrada estimada para su competición se ubicaba entre 430 y 860 millones de euros. Barcelona estaba entre las ciudades objetivo: el club se había reunido con la NBA en Londres a principios de año, con Pau Gasol como intermediario, y vinculaba una posible integración con la búsqueda de inversores para construir el nuevo Palau Blaugrana.
La NBA mantenía octubre de 2027 como objetivo para el inicio de la liga y había señalado que avanzaría con el proyecto hubiera o no un acuerdo con la Euroliga, aunque ambas partes priorizaban alcanzarlo. Angelopoulos advirtió sobre una posible demora: “Si ese escenario ocurre, habrá un retraso. No se podrá hacer en un año. Por eso creo que un potencial acuerdo retrasará las inversiones”. Si no hay acuerdo, podría haber dos torneos continentales de primer nivel, como ocurrió en la temporada 2000-2001 con la Euroliga y la Suproliga de la FIBA.
