(BUENOS AIRES).- Tomás Belmonte fue operado este viernes por la rotura de meniscos que sufrió durante una práctica del miércoles. Boca todavía no tiene un plazo definido para su regreso a las canchas: la recuperación dependerá de una evaluación más precisa de la lesión.
La lesión fue diagnosticada un día después del entrenamiento y la operación quedó programada para la mañana siguiente. Así, el episodio del miércoles tuvo una primera evaluación el jueves y desembocó en la intervención del viernes. El resultado fue considerado exitoso, aunque todavía se esperaba el parte médico oficial. Tomás Belmonte tenía previsto pasar en su casa la noche posterior a la cirugía.
Las estimaciones sobre el regreso todavía abarcan plazos muy distintos. Una posibilidad es que Tomás Belmonte vuelva a jugar recién en 2027; otra contempla que retome las prácticas a comienzos de noviembre y que, si esa evolución se concreta, el cuerpo técnico pueda contar con él antes de fin de año. Ninguna fecha aparece como confirmada: sin conocer con precisión el diagnóstico, no se puede calcular cuánto demandará la recuperación ni determinar cuál de esos escenarios es viable.
En algunas variantes de lesiones de meniscos, el plazo mínimo estipulado es de un mes y algo más. Esa referencia corresponde a ciertos casos y no fija automáticamente el tiempo de recuperación de Belmonte. En Boca prefieren contemplar plazos más largos y evitar apurar su vuelta, ante la falta de una precisión mayor sobre el diagnóstico. Por eso, la posibilidad de que vuelva a entrenarse a comienzos de noviembre no equivale a una fecha segura para su regreso a jugar.
Arruabarrena tendrá difícil volver a considerar a Belmonte durante 2026 entre las primeras opciones de recambio para la zona media. Antes de lesionarse, el volante era una alternativa para los tres titulares y solía ingresar como cambio con frecuencia. Leandro Paredes integra ese grupo; la baja de Belmonte abre espacio para que otros nombres ganen consideración en los próximos partidos. El cuerpo técnico pierde así una opción que utilizaba habitualmente para cubrir el mediocampo.
Rodrigo Battaglia aparece entre las alternativas para respaldar a los titulares. Se reintegró recientemente al plantel después de una larga recuperación por una operación de tobillo a la que se sometió en enero. Su regreso amplía las opciones disponibles en un sector que perdió a un jugador capaz de cubrir a los tres titulares. Santiago Ascacibar es otro de los volantes de ese grupo.
Camilo Rey Domenech también se sumó al grupo esa semana, después de un desgarro, y figura entre las variantes para el mediocampo. Junto con Battaglia, puede ofrecer respaldo a los titulares, entre ellos Milton Delgado, además de Paredes y Ascacibar. La consideración de ambos nombres crecerá en los próximos partidos, mientras Tomás Belmonte continúa con una recuperación cuyo plazo todavía no está definido.
