POLÍTICA

Javier Milei pone precio a la ciudadanía argentina: el aporte arranca en US$350.000

 

El esquema prevé dos vías de inversión y controles sobre los fondos y los antecedentes de cada postulante.

 
Javier Milei
Javier Milei

El gobierno de Javier Milei anunció una nueva vía para solicitar la ciudadanía argentina. Los extranjeros podrán acceder al trámite mediante un aporte de US$350.000 o la compra de un bono por US$800.000. Luis Caputo y Diego Santilli presentaron el programa en París, durante la Argentina Week.

El esquema, conocido como “pasaporte dorado”, busca atraer dólares aprovechando el interés por la nacionalidad argentina. La primera opción exige una entrega de dinero al Tesoro Nacional que no tendrá devolución. La segunda contempla un título público especial, con una tasa de interés del cero por ciento.

El Gobierno prevé recibir solicitudes durante el cuarto trimestre de 2026, aunque no anunció una fecha precisa. La presentación tampoco implica que la ciudadanía se concederá automáticamente. Cada interesado deberá superar una evaluación antes de obtener una respuesta sobre su pedido.

Los montos para incorporar al cónyuge y a los hijos

El programa incluye a familiares del postulante, con desembolsos adicionales. Para el cónyuge y cada hijo de entre 18 y 25 años, soltero y sin hijos, el aporte será de US$100.000. Los menores de 18 años requerirán US$25.000. Una pareja con dos hijos menores deberá aportar US$500.000 en total.

Los controles abarcarán la identidad, los antecedentes y la procedencia del dinero. También se examinarán el patrimonio y el historial migratorio. Los fondos deberán circular por el sistema financiero formal, bajo las exigencias previstas para prevenir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.

La evaluación estará coordinada por la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión. Participarán la SIDE, la UIF y los ministerios de Seguridad e Interior. Después del análisis, Migraciones tendrá la responsabilidad de aprobar o rechazar cada solicitud.

La apuesta oficial convierte el interés por la ciudadanía en una herramienta de financiamiento. Su resultado dependerá de cuántos postulantes atraiga y de cómo funcionen los controles. Recaudar será uno de los objetivos; justificar con transparencia cada aprobación será una prueba central para el programa.