Sergio Villamayor: “Me costó muchos años de trabajo lograr la medalla”

Fuente: Agencia Nacional del Deporte.

El atleta, que ganó la presea de bronce en los Juegos Panamericanos de Lima, valoró su rendimiento en el certamen.
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Ya pasaron varios días desde que culminaron los Juegos Panamericanos de Lima 2019. Sin embargo, la alegría de los atletas argentinos continúa a flor de piel. Sergio Alí Villamayor, quien obtuvo la medalla de bronce en el pentatlón moderno, dialogó con Olé y valoró su presente en la disciplina. Además, el atleta se refirió al hecho de que, por ocupar un lugar en el podio, se clasificó directamente a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

“Me costó mucho, muchos años de trabajo lograr la medalla. El resultado es asombroso, la medalla por relevos también. Podríamos haber terminado mejor con Emmanuel Zapata, lástima que nos tocó un mal caballo. Fue el torneo soñado. Hice un gran laburo de la cabeza, pero valió la pena. Ahora, que se clasifique él. Practico seis veces por semana y en cinco hago natación y también atletismo. El esgrima, que es mi fuerte, es en el que tengo que sacar la diferencia si quiero pelear arriba, lo entreno cuatro y la equitación dos o tres. También está el tiro”, reconoció al comenzar la charla con el periodista.

Luego, el protagonista contó que su arribo al deporte estuvo relacionado al Ejército. “Mi caso puede ser ejemplo para muchos, porque yo empecé a los dieciocho años en la escuela de suboficiales. Desde los equipos deportivos me seleccionaron y competía en aquatlón, que es 400 metros de natación y cuatro kilómetros corriendo. Ahí conocí a Guillermo Filipi, mi entrenador, quien me preguntó si me animaba al pentatlón. Al principio me quisieron bajar por no tener resultados, pero él siempre confío en mí”, reveló.

Lo cierto es que el atleta de 29 años siguió el legado de su familia, ya que su papá también fue militar. “Fue ex combatiente de Malvinas, pero él no quería que me metiera. Sin embargo, me tiraba defender mi bandera y así llegué al pentatlón. Hice dos años de aspirante y uno más, en Campo de Mayo. Desde 2010 me enfoqué de lleno en el deporte y cambió mi vida por completo”, puntualizó.

Asimismo, el formoseño confesó que, en el pasado, probó suerte en otras actividades: “Jugué al fútbol en el club San José de Rosario. Pero cuando tenía quince años y estaba a punto de irme a Chacarita, un compañero tuvo un incidente y decidí que no iba a poner mi sacrificio en manos de otro. Él, muy talentoso, se fue a Newell’s, pero como le estaba sacando el lugar a uno que era bancado por la barrabrava, lo amenazaron y le rompieron el auto. Ahí me fui para el Ejército. De esa escuela salieron: Sebastián Silguero, ex River Plate, Gastón Giménez, de Vélez Sarsfield y Oscar Piris, quien juega en Uruguay”.

Consultado acerca de lo que representa para él su padre, Villamayor no pudo ocultar su emoción. “Me genera mucho orgullo todo lo que hizo. Fue parte de la Compañía de Comandos 601. Yo le soy muy agradecido al Ejército, nunca me soltó la mano. El Enard y la Secretaría de Deportes me apoyan por resultados, ellos siempre me bancaron. Me dieron el empujón que necesitaba desde un comienzo. Mi papá quería que fuera a la universidad, porque el Ejército es muy sacrificado, una vocación, es la fuerza que menos cobra. La gente te odia sin conocerte, te dicen facho. Yo no tengo nada que ver con lo que pasó ni pienso de esa forma. Pero seguí haciendo las dos carreras de manera paralela, nunca descuidé lo militar”, destacó.

Para concluir, Sergio dio a conocer una intimidad referida a su nombre: “Me llamo Alí por Mohamed Alí Seineldín, el militar que falleció en 2009, veterano que estuvo a cargo del regimiento 25 y del levantamiento carapintada en 1990. Iba a ser mi padrino, pero no quería que eso me pudiera afectar. Entonces mi papá le preguntó si podía ponerme su nombre, y así pasó. Fueron muy amigos”.