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POLÍTICA

Un conflicto histórico: ¿el campo y el Gobierno enfrentados nuevamente por las retenciones?

Las últimas declaraciones de Roberto Feletti podrían desatar una pelea entre ambas partes.

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El campo y el kirchnerismo son dos sectores que, hace ya muchos años, que vienen enfrentándose por el tema de las retenciones y parece ser que la pelea podría resurgir. Hoy en Radio Mitre, Jorge Lanata remarcó que «(Roberto) Feletti dijo no podemos terminar comiendo lo que quiera la Mesa de Enlace» y por lo tanto, consideró que «hay una amenaza de retenciones«. Lejos de quedarse callado, Nicolas Pino, titular de la Sociedad Rural, le respondió al secretario de Comercio.

Este martes en diálogo con Lanata, el empresario afirmó que «los comentarios del señor Feletti, para ser educado, son imprudentes» y agregó que «marcan un nivel desconocimiento importante». En ese sentido, sostuvo que «si hay algo que no hacemos desde la producción es fijar precios» y a modo de ejemplo, hizo hincapié en «cómo se explica que el tambero entrega el litro de leche a 30 pesos y en la góndala vale $100 o $120, o el productor vende en novillo en el Mercado de Liniers a 250 pesos y el kilo de carne vale $1.000».

En ese marco al ser consultado acerca de la posible idea del Gobierno de establecer retenciones para los commodities más altos, el entrevistado no dudó y recordó que «desde la Sociedad Rural estamos diciendo que a partir del 31 de diciembre, ya sin ley de emergencia y sin ley de presupuesto 2022, las retenciones tienen que ser cero».

«No lo deciemos caprichosamente», aclaró y sostuvo que «hay que basarse en la Constitución» y por lo tanto, recalcó que «al estar sin ley, cómo hacemos?». Sin guardarse nada apuntó contra el presidente y contó que «le dijimos a Alberto Fernández que ponga a trabajar a los legisladores y diga lo que tiene que decir respecto a la retención».

No obstante, enfatizó que «nosotros vamos a seguir vendiendo que la retención es un impuesto muy injusto» porque «a la producción agropecuaria le pegan mucho con este doble tipo de cambio» y señaló que «los productores venden su cordero, cobran un dólar de 100 menos retenciones y cuando vas a comprar insumos el dólar vale 200 pesos».

Para concluir, sobre la cosecha de este año en el marco de la sequía, precisó que «las estimaciones que hizo la Bolsa de Comercio de Rosario es una perdida de la soja de primera en 5 milllones de toneladas» al tiempo que destacó que «la cosecha, al haber llovido, hay sojas que se pueden recuperar». «Con el informe por la merma en los rindes de Argentina y Brasil, la soja en Chicago tomó un valor cercano a los 600 dólares», puntualizó y en consecuencia, subrayó que «esperemos que venga para quedarse y paliar la falta de rendimiento con aumento de valor, sería lo ideal».

Campo vs Gobierno: el antecedente de la 125

El 7 de mayo de 2008 productores del campo salieron a manifestarse en las rutas a lo largo de toda la Argentina con el objetivo de dejar en claro su rechazo a la disposición 125/2008 establecida durante la gestión de Cristina Kirchner cuyo próposito era volver hacia un sistema móvil para las retenciones impositivas a las exportaciones de soja,trigo y maíz. La pelea llegó a su punto máximo ese día, pero el enfrentamiento entre el sector rural y el kirchnerismo ya había empezado meses atrás.

Todo empezó el 11 de marzo de ese año cuando el exministro de Economía de la Nación, Martín Lousteau, junto al Secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, anunciaron la famosa medida que buscaba ampliar la recaudación del Estado mediante el dinero conseguido a través de la soja. No obstante, el campo se expresó en contra de esa disposición y fue así como se inició una batalla que se extendió durante cuatro meses.

Finalmente, el conflicto llegó al Congreso y el 17 de julio, tras 18 horas de discusión, se arribó a un empate: 36 votos a favor, 36 en contra y por lo tanto, quien tenía la decisión final era Julio Cobos, que era en ese entonces el vicepresidente de la Nación. Entre silencios, miedo y supenso, Cobos lanzó la famosa frase: «Que la historia me juzgue, pido perdón si me equivoco» y dijo: «Mi voto es no positivo».