Connect with us

Hola, qué estás buscando?

El IntransigenteEl Intransigente
Sebastián Villa
Villa, delantero de Boca.

BOCA JUNIORS

Villa, más complicado: la Justicia le da una mala noticia al jugador de Boca

El colombiano fue denunciado por abuso sexual y tentativa de homicidio por parte de una expareja. Podría recibir una pena de hasta 20 años.

Hace unos días una bomba explotó en el mundo Boca. Sebastián Villa fue denunciado por abuso sexual y tentativa de homicidio por parte de una expareja. Siendo así, hoy se reveló otra mala noticia para el colombiano, y es que el juez encargado de la causa rechazó el pedido de eximición de prisión. Si esto avanza, podría recibir una pena de hasta 20 años.

Dicho esto, Villa todavía no fue citado a declaración indagatoria. En la jornada de ayer el abogado de la denunciante Roberto Castillo compartió esta información: “Se puede determinar una prisión preventiva para Villa. Acá hay expectativas de penas de hasta 20 años, no hay negociación posible. Hubo tentativa de homicidio, abuso carnal y operaron para no dejar salir a la chica”.

Aunque vale agregar que en principio Villa no se perdería el partido contra Tigre del domingo 22 por la Copa de la Liga. Estas fueron las palabras de Castillo: “El club sería un damnificado patrimonial. No le puedo hacer ningún reproche por poner a Villa a jugar. Aún no se quebró su principio de inocencia”. Vale recordar que el colombiano está suspendido en la Copa Libertadores, por lo que no estará presente en el duelo del jueves 26 ante Deportivo Cali.

Los testimonios de la denunciante

A partir de lo antes compartido, es importante agregar el relato de la víctima según lo expresado en la denuncia: “Empezó a hacerme una escena de celos porque yo habría tenido –según él– un encuentro con un compañero de la plantilla. Se pone violento, me aprieta con fuerza la mandíbula y la nuca, me pega una cachetada y me dice: ‘¿Te gustaron mis compañeros?’”.

Mientras que por otro lado agrega lo siguiente: “Entre lágrimas producto del golpe, él comienza a acariciarme el pelo, me seca las lágrimas y me empieza a besar. Pero acto seguido me aprieta devuelta la mandíbula con mucha fuerza, impidiéndome respirar por muchos segundos hasta que logré zafarme de esa situación. Me muerde de manera violenta los labios. En esos momentos pensé que pretendía matarme”.