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Alejandro Fantino
Alejandro Fantino, conductor.

BOCA JUNIORS

Alejandro Fantino contó que habló por Whatsapp con Riquelme y los mensajes fueron «falsamente afectuosos»

El conductor reveló cómo fue su charla con el actual vicepresidente de Boca.

Alejandro Fantino inauguró su nuevo podcast, llamado «Fantacast», y se lo dedicó a Juan Román Riquelme. Desde que decidió sumarse a Boca en una nueva etapa como director deportivo, el ídolo está en boca de todos y genera todo tipo de opiniones. Esta vez el conductor televisivo reveló que habló por Whatsapp con el vicepresidente del Xeneize y los mensajes fueron «falsamente afectuosos».

«Hace unos días intercambié un par de mensajes de Whatsapp con él. Creo que fueron amargamente afectuosos, y falsamente afectuosos. Es muy pragmática nuestra relación», dijo. Y agregó: «Creo que las cosas están claras de cómo yo hablo de él y lo que él piensa de mí. Yo no soy amigo de Riquelme, ni tampoco quiero serlo, y creo que Román respeta mi mirada y tampoco me atacaría porque tiene un cierto respeto profesional por mi forma de ver las cosas».

«Riquelme me genera cosas muy fuertes, pero no quita que no pueda decir lo que está mal. Creo que tiene que entender que empieza a equivocarse por soberbia», disparó Fantino. Y argumentó: «Fíjense que traslada el mundo Boca al predio. Boca deja de ser Boca en Brandsen y se va al predio. Ya no es la cancha de Boca. Y Boca no es el predio de Ezeiza; Boca es La Bombonera. Ahí está la mística. Pero son cuestiones que Román, empezando a afiebrarse, decide y banca con el Consejo».

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«Riquelme empieza a caminar por la fina línea de provocar el cansancio de mucha gente. Y me refiero a vos, hincha, y a aquellos que están fuera de lo político en Boca, que simplemente son hinchas. Román juega con ese fuego, y lo hace pulsionalmente o inconscientemente cada vez más», sostuvo Fantino. «Está viviendo desde hace un tiempo lo que no le puede pasar a un semidios, que es caer en hubris (orgullo y arrogancia), en locura, en soberbia, en esa especia de fiebre que volvía locos a los dioses antes de derrumbarlos», explicó.

«La prensa le tiene miedo a Riquelme, le tiene terror. Se atragantan cuando tienen que hablar de él. Y es comprensible, porque mucha prensa tiene que ir a la cancha y tiene que atravesar barrabravas y gente cercana a Riquelme», deslizó Alejandro. Y cerró: «He tenido algunos casos de algunos colegas que la han pasado muy mal. A Roberto Leto, por ejemplo, que es un tipo que nació sin maldad y que tiene, por lo menos, 35 años en el mundo Boca, le patearon la puerta y le fueron a pedir explicaciones. Si le pasó a Leto, que es un ser sin maldad, le puede pasar a cualquiera».