El presidente Javier Milei encabezó este viernes un acto en la Bolsa de Comercio de Córdoba por el 125.º aniversario de la institución, en una semana marcada por la suba del dólar oficial, el incremento del riesgo país y dos derrotas legislativas en el Congreso. En ese marco, el mandatario no solo buscó transmitir un mensaje de disciplina fiscal frente a un auditorio empresario, sino que también eligió el escenario para dar inicio a la campaña electoral nacional, en un territorio considerado clave para su fuerza política.
El libertario abrió su discurso cargando contra quienes, según señaló, buscan «violar la restricción del presupuesto». A su juicio, esa práctica está directamente vinculada a las dificultades económicas de la Argentina. «Violar la restricción del presupuesto no es gratis, por eso fue tan impactante como llegó la gente la idea de ‘no hay plata’. Todos lo padecemos regularmente y a la Argentina eso no le fue barato, haber violado sistemáticamente la restricción del presupuesto», afirmó el jefe de Estado, al tiempo que responsabilizó a la política tradicional de haber consolidado ese déficit como regla histórica.
En un mensaje que combinó teoría económica y coyuntura política, el Presidente señaló que «los procesos de cambio siempre generan resistencia del status quo y cuanto más fuerte es el proceso de cambio, evidentemente la resistencia es aún muchísimo mayor». Con esta frase buscó justificar las tensiones recientes, que incluyeron el rechazo legislativo a dos proyectos de importancia y la consecuente desconfianza de los mercados financieros. Milei adjudicó la suba del riesgo país al «pánico político», intentando despegar al equipo económico de las turbulencias cambiarias.
Los detalles de la jornada de Javier Milei
El mandatario llegó a Córdoba acompañado por su hermana Karina Milei, el vocero Manuel Adorni, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, en una clara señal de respaldo interno. Bullrich, en particular, fue destacada como un refuerzo estratégico en una provincia donde Juntos por el Cambio supo tener un peso electoral considerable. La ausencia del gobernador Martín Llaryora, quien se encuentra en Europa, marcó la nota política de la jornada, pero no opacó el despliegue del oficialismo.
El almuerzo institucional en la Bolsa de Comercio de Córdoba fue el mismo escenario que Milei había elegido en diciembre pasado, lo que refuerza el valor simbólico que el Gobierno le asigna a la plaza cordobesa. Esta vez, sin embargo, el mandatario buscó ir más allá de un mensaje económico: anunció el comienzo formal de la campaña electoral nacional, convencido de que Córdoba puede volver a ser un bastión electoral decisivo para el oficialismo en octubre.
Con un discurso que combinó advertencias económicas, autocrítica indirecta y una puesta en escena política cuidadosamente diseñada, Milei procuró transmitir que, pese a las dificultades, mantiene la iniciativa y que el plan de ajuste fiscal seguirá siendo el eje de su gestión y de su campaña.
