A pocos días de que Axel Kicillof asuma al frente del PJ bonaerense, la interna en el peronismo volvió a estallar. La escalada se desató por la filtración de un mensaje de la legisladora Mayra Mendoza donde chicaneó al ministro de Gobierno, Carlos Bianco. El planteo de la camporista surgió en un grupo de WhatsApp que comparten intendentes y el propio mandatario.
Todo comenzó debido a la operación de urgencia de Bianco, por un cuadro de apendicitis en Barcelona, mientras participaba de una gira oficial. Ante la noticia del éxito de la intervención, la respuesta de Mendoza se diferenció del apoyo generalizado de otros jefes comunales por su tono irónico.
El mensaje que rompió la calma en el chat
En su intervención, la dirigente cercana a Cristina Kirchner comparó la situación de Bianco con la que atravesó la expresidenta en diciembre pasado. Mendoza disparó: “¡Va a estar todo bien Carlos Bianco! Es la misma operación que tuvo CFK en diciembre, distintos contextos, a vos te tocó en Barcelona y a ella presa”.
El mensaje aludía a que la exvicepresidenta fue operada de urgencia por una peritonitis en el Sanatorio Otamendi, donde pasó diez días internada bajo un régimen de prisión preventiva. Para el entorno de La Cámpora, el contraste entre ambos escenarios resalta la situación judicial de su líder frente a la comitiva oficial en España.
El reproche hacia el gobernador
La legisladora no se limitó a la chicana contra el ministro, sino que apuntó directamente contra la conducta de Kicillof. En el mismo chat, lanzó una frase fulminante: “Entiendo la preocupación de Axel, insisto con que hubiera sido HUMANO que exista también por la mujer que le dio la posibilidad de ser gobernador”.

Este reclamo surge porque, según trascendió, el gobernador habría evitado visitar a Cristina Kirchner durante su internación de diciembre. Mientras que Kicillof mostró una preocupación inmediata por su ministro de Gobierno, el sector camporista le recrimina una supuesta ingratitud hacia quien fuera su mentora política.
Una relación paralizada desde hace meses
El cruce por WhatsApp es solo el síntoma de un vínculo que parece estar roto. El grupo de La Cámpora cuestiona que el gobernador no haya respaldado la conducción de la expresidenta al frente del PJ nacional ni haya mostrado una actitud firme ante sus causas judiciales.
La distancia es tan profunda que se informa que Cristina Kirchner y Axel Kicillof no mantienen comunicación personal desde el 1 de octubre de 2025. Tras siete meses de vínculo paralizado, los contactos se limitan a intermediarios, reflejando una relación que hoy se describe como casi irreconciliable.
Tensión por el control del PJ bonaerense
Este episodio de «fuego amigo» se produce en un momento político clave. Axel Kicillof tiene previsto asumir la presidencia del Partido Justicialista bonaerense, en un contexto de fuerte pulseada por el poder con el sector de Máximo Kirchner.
Aunque existe un acuerdo para que Máximo Kirchner conduzca el Congreso partidario, la definición de cargos en el Consejo ha reavivado las sospechas y enfrentamientos. La filtración del chat de Mendoza, que su entorno asegura que fue intencionada, confirma que la pelea por la conducción del peronismo se libra hoy en cada detalle de la gestión.
