Un momento personal complicado es el que está viviendo uno de los actores más prestigiosos de Argentina. El protagonista estuvo como invitado en Otro día perdido (El Trece), donde le confesó a Mario Pergolini el duro cuadro de salud que lo afecta. Se trata de Gerardo Romano, quien padece el síndrome de Parkinson hace aproximadamente seis años.
En este sentido, el galán recordó la dramática reacción que tuvo cuando los médicos le confirmaron el diagnóstico. «Me asusté. Me dio miedo morirme porque está buena la fiesta«, reconoció quien interpretó a Antín en El Marginal. Sin embargo, esta condición no le impidió continuar con su carrera actoral.
Por el contrario, Romano antepuso su profesionalismo y con coraje y valentía afrontó sus desafíos profesionales. «Esa misma noche tenía función de teatro con la obra Un judío común y corriente que es muy profunda«, comenzó contando Gerardo. «Tenía que subirme a un escenario solo, durante una hora y pico, no tenía mucho margen: O dejaba todo porque tengo Parkinson y me voy a morir, o no. Y yo elegí que no», manifestó el actor.
La lucha de Gerardo Romano contra el mal de Parkinson
A pesar de las complicaciones que trae aparejada la enfermedad de Parkinson, Gerardo Romano está empeñado en darle lucha para tener la mejor calidad de vida posible. Por esta razón, el abogado mantiene una estricta rutina física para evitar un mayor deterioro.
«Nado tres veces por semana 1 kilómetro cada vez, voy y vengo en bicicleta, repaso la letra de la obra que hacía solo para ejercitar el músculo de la memoria. La peleo», contó el actor.
A pesar de ello, el síndrome continúa avanzando sobre su sistema nervioso con algunos síntomas que no se pueden ocultar. «Hay momentos muy cruents de movimientos y temblores y otros con cosas más suaves, como la que ves hoy«, reveló Romano.
