Las despedidas a Luis Brandoni han abundado este lunes 20 de abril, luego de que los argentinos se levantaran con la noticia de su fallecimiento. Y es que no solo destaca por su renombrada trayectoria, sino también por el gran cariño y admiración que sentían sus colegas por él, a quien veían como un gran maestro de la profesión.
En medio de tanta angustia, uno de los que se animó a salir a hablar en televisión fue Oscar Martínez. En conversación con el equipo de Intrusos (América TV), el actor, que fue uno de los grandes amigos de Luis Brandoni, expresó con un notable pesar en su voz: «Beto pertenece a la generación que me antecede, me llevaba exactamente diez años».
«Hoy cuando fui a escribir al Instagram después de recibir esta noticia penosa que me entristece, hice la cuenta y hace 55 años que trabajamos por primera vez con Beto. En el año 71 hicimos la película La gran ruta, después hicimos La tregua. Después pasaron muchísimos años donde siempre nos profesamos amistad y afecto mutuo, hasta que en el año 2019 hicimos El cuento de las comadrejas», recordó.
«Pero siempre estuvimos juntos, a pesar de que decíamos ‘pucha, que poco trabajamos juntos’. Fue un actor extraordinario que para todos está ya instalado con mucho mérito el pequeño lote de los mejores actores argentinos de todos los tiempos, con una personalidad, presencia, histrionismo, con un peso actoral impresionante», señaló Oscar Martínez.
«Y por si eso fuera poco, fue un hombre íntegro, apasionado, muy comprometido con nuestro destino colectivo como país que creo que merece el respeto y afecto de sus adversarios políticos. Nadie puede negarle su amor por el país, su honestidad y su valentía. Fue un hombre que corrió riesgos fuertes en la peor época de la Argentina, que luego no se calló nunca y enfrentó a los poderes de turno que él sintió que debió enfrentar, siempre con mesura, decencia inteligencia», destacó.
En cuanto a cómo recuerda su trabajo juntos en El cuento de las Comadrejas, la película dirigida por Juan José Campanella, manifestó: «Un placer y un recuerdo, una experiencia hermosa. Nos decíamos ‘ya era hora’, habían pasado un montón de años desde La Tregua. Una de las locaciones fue un palacio abandonado en Devoto, y compartíamos camarín en una habitación enorme. Nos dimos un gustazo, él era muy generoso trabajando».
«Hablábamos mucho, él era un apasionado del país, del fútbol, de la belleza de las mujeres. Todo lo hacía con mucha pasión y mucho humor. Era un recolector de anécdotas. A casi todos los actores nos pasa cuando empezamos a trabajar querer tener anécdotas e información de actores que nos antecedieron. Él era un cultor de eso, le decíamos que tenía que escribir todo eso, tenía una enciclopedia de anécdotas. Sabía muchísimo», cerró Oscar Martínez, otro de los grandes de la actuación.

