Gran Hermano vivió uno de sus momentos más tensos de la temporada. En plena gala y frente a cámaras, Pincoya Galvarini pidió abiertamente al público que vote para eliminar a Nazareno Pompei, una jugada estratégica que desató una reacción descontrolada del participante que dejó a todos los presentes en alerta y se viralizó en segundos en redes sociales.
El fuerte momento en Gran Hermano
Nazareno no lo procesó como una movida de juego. Fue directo al cruce, elevando el tono y la agresividad en cuestión de segundos. «No te hagas la boluda. ¿Estás pidiendo que me vaya yo? Aguantátela después. Conmigo no jugás con eso», lanzó mientras se acercaba de manera intimidante, señalándola con el dedo muy cerca del rostro. La discusión siguió escalando: «No me tratés de traicionar a mí. Pedí que me vaya. Pedilo que te veo». Y luego, con Pincoya sin perder la compostura, Nazareno llegó a gritarle «bocona» y «fantasma» antes de salir a tomar aire.
La intervención de los compañeros fue inmediata. Yipio intentó calmarlo en el patio: «Calmate, te lo estás tomando muy a pecho. Es Pincoya». Daniela de Lucía también intentó bajarlo: «No te pongas al level de eso, vos estás en campaña para que la gente te salve». Pero Nazareno no frenó. El momento más preocupante llegó cuando se acercó físicamente a Pincoya de una manera que generó temor real entre los presentes de que la situación pasara a mayores.
Pincoya, fiel a su estilo, usó su clásico acting de llamada telefónica para resumir lo ocurrido: «Tremendo weón amenazándome. Se chifló. Sí, poco más y me pega». Horas después, Nazareno intentó bajar el tono en el streaming del programa asegurando que está «a años luz de ser agresivo y violento», aunque los videos muestran una actitud claramente fuera de control que el propio material desmiente.
El episodio llega en el peor momento para Nazareno: está en la placa negativa de la semana 10, compitiendo por la permanencia junto a Luana Fernández, Danelik Galazán, Eduardo Carrera y Grecia Colmenares, justo antes de que arranque la semana de repechaje. El público tiene la palabra.
