El presidente Javier Milei volvió a apuntar contra Juan Román Riquelme luego de la eliminación de Boca Juniors de la Copa Libertadores. Esta vez lo hizo comparando la gestión de Riquelme con la del kirchnerismo. A través de una historia publicada en Instagram, el mandatario compartió una imagen acompañada por una frase contundente: “El kirchnerismo arruina todo lo que toca”.
El mensaje fue una nueva crítica hacia Riquelme, a quien Milei suele asociar políticamente con el kirchnerismo y responsabiliza por la actualidad deportiva e institucional del Xeneize. La publicación se produjo pocos días después de la derrota de Boca ante Universidad Católica (Chile), resultado que dejó al cuadro argentino fuera de la Copa Libertadores y generó fuertes cuestionamientos de los hinchas hacia la dirigencia.
La frase que Milei ya había lanzado sobre la gestión de Boca
No es la primera vez que Milei se refiere públicamente a la conducción encabezada por Riquelme. Tras la eliminación copera, el Presidente ya había reaccionado: “Yo te avisé”, escribió en X, junto a un fragmento de una entrevista de noviembre de 2024 en la que calificaba a la gestión riquelmista como “un desastre”. Esa vez, además, sostuvo que “en el fondo, Riquelme es un kirchnerista manejando Boca”, una definición que volvió a cobrar relevancia con su reciente publicación.
Una relación marcada por los cruces
Las diferencias entre Milei y Riquelme vienen desde hace años y se profundizaron durante las elecciones presidenciales y los comicios internos de Boca. En 2023, el entonces candidato presidencial respaldó a la lista opositora encabezada por Andrés Ibarra y acompañada por Mauricio Macri, enfrentada al oficialismo que lideraba Riquelme. Ya en la Casa Rosada, Milei continuó cuestionando a Riquelme y lo ha marcado como uno de los responsables del presente futbolístico del club.
La eliminación de Boca en la fase de grupos de la Copa Libertadores provocó una fuerte reacción de los hinchas en La Bombonera. En ese contexto, las críticas de Milei se sumaron a un clima de cuestionamientos que volvió a colocar a Riquelme en el centro de la escena y alimentó un enfrentamiento que ya excede lo deportivo para adentrarse también en el terreno político.
