El regreso de Viviana Canosa a la televisión no pasó desapercibido. Tampoco fue precisamente un retorno “tranquilo”. La conductora volvió a la pantalla de El Nueve con su programa “Viviana” y arrancó con una mezcla de emoción y fuego cruzado hacia Javier Milei que rápidamente subió la polémica.
Entre lágrimas contenidas, confesó: «Se me rompió un poco la voz. Estoy muy emocionada. Ya me había olvidado lo que era estar en la tele abierta aunque pasó muy poco tiempo». Pero la emoción duró poco. En cuestión de minutos, Viviana Canosa viró hacia un descargo picante dirigido nada menos que al presidente Milei.
Sin rodeos, lanzó un pedido que sonó más a una advertencia que a una súplica. “Le pido al gobierno, al Presidente, que me dejen trabajar tranquila en El Nueve, que no llamen a las autoridades, que aflojen con las guillotinas, con los juicios a los periodistas y las persecuciones”, lanzó.
“¿A qué le tiene miedo, Presidente?”, soltó. Con esa pregunta directa, Viviana Canosa insinuó que el mandatario evita responder temas incómodos, y remató con ironía: “¿A responder sobre libras, sobre Adorni? Qué nerviosos están y se les va notando demasiado”.
La conductora no se quedó ahí y redobló la apuesta en defensa del periodismo. «Dejen que laburemos tranquilos todos. Aguante la libertad de expresión. Déjense de joder y abran la sala de periodistas en la casa de gobierno porque esa casa es nuestra, no de ustedes», disparó.
Arrancó filosa @vivicanosaok arremetiendo con todo contra @JMilei:
— foromedios (@forofms) May 1, 2026
"Espero que sea el primer programa y no el último, que pueda terminar a fin de año. Le pido al gobierno que me deje trabajar tranquila".
"Déjense de joder y abran la sala de periodistas en la casa de gobierno… pic.twitter.com/N6u9BQDBPF
Viviana Canosa lanzó una filosa insinuación hacia Milei
Lejos de bajar el tono, Viviana Canosa profundizó su crítica y dejó en clara su postura frente al poder. «Si usted presidente hiciera las cosas bien hablaríamos bien de su gobierno, pero las hacen muy mal. No somos sus esclavos. Vinimos a cuestionar al poder», expresó.
En un giro teatral, pidió musicalizar el momento con “The Final Countdown” de Europa, y lanzó una cuenta regresiva cargada de ironía. “La buena noticia del día es que faltan 589 días para que ustedes se vayan”, insinuó. El cierre fue, quizás, lo más ácido de toda la noche. Canosa lanzó una recomendación tan sarcástica como provocadora. «Ahora le voy a pedir antes de empezar al Presidente que se tome un tranquinal, ese que se olvidó de tomar ayer. Tómese dos y por favor déje el teléfono. No tuitee», concluyó.
