Benjamín Vicuña volvió a quedar en el centro de la escena después de una entrevista sin filtros con Tatiana Schapiro para Infobae en la que habló de lo que pocas veces se anima a decir en público. El actor chileno se sinceró sobre las dificultades que enfrenta en la crianza de sus hijos con la China Suárez y dejó frases que no pasaron desapercibidas para nadie que siga de cerca la historia de esta familia.
La fuerte revelación de Benjamín Vicuña sobre la China Suárez
«Hoy es difícil porque hay un tema de distancias y todo que no quiero entrar en detalles», dijo Vicuña. A eso le sumó una frase que sonó casi como un pedido público: «Espero que algún día se pueda tener un poquito de sentido común y de buena onda, básicamente por los chicos. Mi intención es que vuelva una buena dinámica familiar».

El actor reconoció que coordinar agendas con dos realidades tan distintas es un ejercicio permanente de paciencia y voluntad. «Es un barco grande con muchos niños, colegios, vidas, responsabilidades… hay que ponerle la mejor», describió, dejando en claro que el esfuerzo cotidiano que implica la crianza compartida no siempre tiene el mismo nivel de respuesta de ambos lados.
El contraste con su vínculo actual con Pampita no pasó inadvertido. Al hablar de la relación coparental con Carolina Ardohain, Vicuña fue explícito sobre cómo lograron encauzar la dinámica familiar. «Excepto al principio, que estaba todo un poco más revuelto, pronto encontramos el norte claro y fuerte, que es el bienestar de los chicos», explicó, pintando un panorama radicalmente distinto al que describe con Suárez.
La situación con la China es, según sus propias palabras, la opuesta. Los constantes viajes internacionales y compromisos laborales de ambos dificultan el día a día con Amancio y Magnolia. Los dos hijos que tienen en común, y Vicuña dejó entrever que esa distancia va mucho más allá de lo geográfico.
