En lo que representa una victoria política estratégica para el oficialismo, la Cámara de Diputados le dio media sanción este miércoles al proyecto de ley del Gobierno para recortar los subsidios al gas por Zonas Frías. Con 132 votos a favor, 105 en contra y cuatro abstenciones, la iniciativa fue girada al Senado. De conseguir los votos necesarios, el Poder Ejecutivo quedaría en condiciones de obtener la sanción definitiva y avanzar con la reducción de los descuentos.
La medida permite al Gobierno proyectar un ahorro fiscal de casi $300.000 millones. Para alcanzar este número, La Libertad Avanza contó con el apoyo de sus aliados habituales del PRO, la UCR, el MID y sectores del peronismo dialoguista.

Adiós a la expansión de 2021: qué provincias pierden el beneficio
El eje central del proyecto es la reducción del alcance geográfico del esquema de subsidios. La nueva normativa retrotrae la política a un esquema similar al que regía antes de la ampliación aprobada en 2021 a instancias de un proyecto de Máximo Kirchner, que había extendido los descuentos a provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y San Luis.
A partir de este cambio, la bonificación de hasta el 50% de la tarifa quedará restringida únicamente a las regiones consideradas de frío extremo. Es decir, la Patagonia, el departamento de Malargüe en Mendoza y la Puna. Según datos oficiales de la Secretaría de Energía, esta decisión implica que 1,6 millones de usuarios perderán el subsidio de manera automática.
Subsidios focalizados: quiénes podrán mantener el beneficio
Desde la Casa Rosada aseguran que «ninguna persona que la necesite perderá la ayuda estatal». Para ello, el sistema dejará de ser masivo y pasará a ser focalizado a través del programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Podrán mantener el beneficio:
- Hogares con ingresos que no superen las tres canastas básicas (aproximadamente $4,3 millones actuales).
- Hogares con integrantes que posean el Certificado Único por Discapacidad (CUD).
- Veteranos de la Guerra de Malvinas.
- Beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP).
Un cambio técnico fundamental es que, con el nuevo régimen, se subsidiará únicamente el metro cúbico de consumo y ya no la totalidad de la factura, que incluye el cargo fijo.
El debate político: entre el «populismo tarifario» y el «ajuste brutal»
El debate estuvo marcado por fuertes cruces ideológicos. El diputado oficialista Facundo Correa Llano defendió la medida al señalar que «durante años la política argentina se construyó sobre subsidios indiscriminados» y que el modelo anterior fue un «populismo tarifario» que generó desinversión.
Desde la oposición, la diputada Paula Penacca cuestionó el proyecto y advirtió que millones de usuarios recibirán facturas con aumentos de hasta el 100%. Por su parte, Miguel Ángel Pichetto rechazó el proyecto argumentando que las provincias patagónicas, al ser generadoras de gas, deben sostener su derecho a una tarifa diferencial.
Ley Hojarasca y el freno a la interpelación de Adorni
La jornada legislativa no se agotó en el gas. Previamente, el oficialismo logró aprobar la Ley Hojarasca, una iniciativa de Federico Sturzenegger que deroga más de 70 leyes obsoletas. Además, los libertarios consiguieron bloquear la convocatoria de la oposición para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a raíz de denuncias por su patrimonio.
