(BUENOS AIRES).- “Boca está por encima de todos”, dijo Ander Herrera para explicar su salida de Boca Juniors. El mediocampista español dio un paso al costado tras la decisión del nuevo cuerpo técnico, encabezado por Rodolfo Arruabarrena, de no tenerlo en cuenta para el próximo proyecto deportivo.
Herrera contó que mantuvo conversaciones con el Consejo de Fútbol, en las que participaron Marcelo Delgado y el propio Arruabarrena. En ese intercambio, le dejaron en claro que existían prioridades futbolísticas por encima de su rol dentro del plantel. La dirigencia le comunicó que su lugar en el equipo no era considerado funcional para el ciclo que arrancaba.
Lejos de llevar la situación a un conflicto, el español eligió facilitar una salida ordenada y sin tensiones internas. “Solo pedí hacer las cosas bien y de forma elegante”, expresó Herrera. La rescisión del contrato se concretó en junio de 2026 y fue de común acuerdo, según confirmó el propio mediocampista en sus redes sociales.
La decisión del cuerpo técnico respondió a un plan de renovación profunda. Arruabarrena buscó redefinir un plantel más joven y con mayor disponibilidad física, y el historial de lesiones y el bajo rendimiento de Herrera pesaron para que no fuera considerado dentro de la nueva estructura. Así, el entrenador priorizó otras variantes y el mediocampista aceptó la determinación sin objeciones.
En el club valoraron la actitud del español. Su predisposición para evitar un cortocircuito en un contexto de cambios importantes fue leída como una muestra de madurez profesional. Al no forzar su permanencia, Herrera descomprimió una situación que podría haber generado ruido puertas adentro.
Boca difundió un mensaje de despedida mediante un video cargado de emoción y agradecimiento. Herrera, por su parte, devolvió el gesto con palabras de reconocimiento hacia el club y su gente. Aseguró que vivió la experiencia con un fuerte sentido de pertenencia y subrayó que siempre actuó con transparencia y respeto hacia la institución.
El mediocampista español, que llegó al club con expectativas altas, disputó una cantidad limitada de partidos durante su estadía en la Ribera. Su contrato original tenía vigencia hasta más adelante, pero ambas partes coincidieron en que lo mejor era separar los caminos antes de lo previsto. Las charlas con Delgado y Arruabarrena fueron determinantes para sellar la desvinculación sin plazos forzados ni negociaciones tensas.
La salida de Ander Herrera se resolvió en muy buenos términos y dejó una definición que sintetiza su postura: el club está por encima de cualquier nombre propio.
