(BUENOS AIRES).- “No soy anti River”, afirmó Ander Herrera, ya alejado de Boca, al recordar el Superclásico que vivió con la camiseta xeneize y que, según contó, lo marcó de una manera diferente a cualquier otro partido.
El mediocampista español rescindió su contrato con Boca hace algunas semanas y, en una entrevista reciente, repasó su breve paso por el fútbol argentino. Sin cargar las tintas contra el rival de toda la vida, Herrera dejó una definición que sorprendió a más de un hincha.
La frase buscó marcar distancia de las rivalidades absolutas que suelen rodear al clásico. El exvolante de Manchester United y PSG explicó que, más allá de lo que se juega en la cancha, intentó mantener una mirada profesional sobre un duelo que lo impactó desde lo futbolístico y lo emocional.
Herrera disputó el Superclásico tanto en La Bombonera como en el Monumental y aseguró que la experiencia superó todo lo que había vivido en clásicos europeos: “no se parece a ningún otro en el mundo”, explicó.
El español describió cómo el partido trasciende lo deportivo e involucra a todo el entorno social y mediático. Esa carga, según su visión, convierte cada enfrentamiento en un acontecimiento único que se analiza jugada por jugada durante semanas.
A pesar de su corta estadía en el club, Herrera reconoció que vestir la camiseta azul y oro en esa clase de partidos le dejó una huella profunda. La exigencia constante y la presión previa lo sorprendieron más que cualquier otro clásico que haya disputado. En Boca vivió el Superclásico con una intensidad que, según sus propias palabras, no encontró en ningún otro destino de su carrera.
Hoy, ya fuera del país, el mediocampista sigue recordando su paso por la Argentina como una etapa intensa, breve y marcada a fuego por el partido que no se parece a ningún otro. Su salida de Boca se dio de común acuerdo con la dirigencia, igual que ocurrió semanas atrás con Edinson Cavani, quien también rescindió su vínculo con el club en buenos términos.
