La búsqueda de refuerzos ya comenzó en Boca y uno de los nombres que volvió a instalarse en la agenda es el de Jonathan Calleri. El delantero mantiene un vínculo especial con el club por su exitoso paso en La Ribera y cuenta con el respaldo de Rodolfo Arruabarrena, quien considera que podría aportar experiencia y jerarquía al frente de ataque.
Por ese motivo, el interés existe y la dirigencia está al tanto de la postura del entrenador. Sin embargo, distintos factores hacen que la operación aparezca hoy mucho más compleja de lo esperado.
La decisión de Calleri que cambia los planes de Boca
Mientras Boca seguía de cerca su situación, desde Brasil surgieron novedades poco alentadoras. Todo indica que la prioridad del atacante pasa por seguir en San Pablo, donde se convirtió en referente del plantel y uno de los jugadores más valorados por los hinchas.
Además, el futbolista no solo pretende continuar en el club paulista, sino que también analiza prolongar su estadía.
Su situación contractual tampoco ayuda a Boca, ya que Calleri tiene vínculo vigente hasta diciembre de 2026 y existen conversaciones para extenderlo.
Esta postura reduce considerablemente las posibilidades de una salida en el corto plazo y obliga al Xeneize a replantear alternativas para reforzar el ataque.
El costo millonario que debería afrontar la dirigencia
A la voluntad del jugador se suma otro aspecto determinante: el económico. Cualquier negociación requeriría una inversión importante para concretarse.
Según trascendió, Boca debería desembolsar cerca de 8 millones de dólares entre transferencia y contrato para incorporar al delantero.
La cifra no pasa desapercibida, especialmente si se considera la planificación general del club para este mercado de pases.
Además, Calleri tiene 32 años y la dirigencia deberá evaluar si esa inversión encaja en sus prioridades actuales.
Arruabarrena no baja los brazos
Más allá de los obstáculos, el entrenador mantiene firme su postura respecto al atacante.
Para el Vasco, el ex goleador xeneize reúne características difíciles de encontrar en el mercado y podría elevar el nivel competitivo del equipo.
De todas maneras, Arruabarrena sigue viendo a Calleri como una prioridad, aunque la postura del jugador complica cualquier avance de Boca.
Por ahora, el delantero continúa enfocado en su presente en Brasil, mientras en La Ribera analizan otras opciones para potenciar una de las posiciones más importantes del plantel.
