(BUENOS AIRES).- Boca Juniors ya alcanzó un acuerdo con el entorno de Sebastián Villa para que el delantero colombiano vuelva a vestir la camiseta azul y oro. La negociación entra en su tramo decisivo: ahora solo resta que el club de la Ribera e Independiente Rivadavia encuentren un punto intermedio en los números para sellar la transferencia.
La vuelta de Villa al Xeneize comenzó a tomar forma en las últimas horas, cuando las charlas con el círculo del jugador avanzaron a paso firme. Su nombre, que ya tuvo un paso importante por el club, genera debate, pero al mismo tiempo aparece como una opción concreta para potenciar el plantel. Boca busca sumar desequilibrio y jerarquía a su ataque de cara a los próximos desafíos, y el colombiano encaja en ese perfil.
La diferencia económica que traba la operación
La cláusula de salida de Villa está fijada en 6 millones de dólares. Ese es el valor base que figura en su contrato y que cualquier club debería depositar para ejecutar la compra del pase.
Sin embargo, Independiente Rivadavia pretende un monto superior. La institución mendocina maneja un piso que va de los 7 a los 10 millones de dólares, una cifra que por ahora excede lo que la tesorería xeneize está dispuesta a afrontar.
En ese contexto, las conversaciones siguen abiertas. Boca apuesta a acortar la distancia a partir de la voluntad del jugador, ya que el propio Villa tiene la firme intención de regresar. Desde su entorno deslizan que la chance de volver a ponerse la camiseta boquense pesa fuerte en la decisión, y ese deseo podría ser la llave que destrabe la negociación si los clubes acercan posiciones.
Del lado de la Ribera, el club considera imperioso reforzar la delantera. La búsqueda de mayor profundidad ofensiva es una prioridad en este mercado, y el nombre de Villa se instaló como una oportunidad concreta para elevar la vara del plantel. El cuerpo técnico quiere contar con variantes de desequilibrio, y el colombiano le garantiza esa explosión que hoy escasea en el último tercio del campo.
Las conversaciones entre las dirigencias continúan abiertas, aunque todavía no hay un acuerdo definitivo. La diferencia económica obliga a seguir negociando alternativas que permitan acercar posiciones sin romper la estructura presupuestaria del club. En ese sentido, la intención de Villa de volver a vestir la camiseta de Boca es un factor que juega a favor de la operación y podría ser clave para destrabarla si ambas partes encuentran un punto intermedio en los números.
El desenlace se espera para los próximos días. Las dirigencias continuarán negociando con el objetivo de pulir los números sin quebrar el presupuesto de Boca. La operación está encaminada y la definición asoma inminente, aunque todavía falta el último apretón de manos entre las partes. Mientras tanto, el club mantiene varios frentes activos en el mercado, pero el caso Villa se posiciona como uno de los más avanzados.
