(BUENOS AIRES).- Boca Juniors ya tiene prácticamente definido a su segundo refuerzo en este mercado de pases: Álvaro Montero, arquero colombiano de Vélez Sarsfield. El club de la Ribera alcanzó un acuerdo personal con el guardameta y ahora negocia los últimos detalles de su salida del Fortín.
La operación avanza en paralelo al Mundial 2026, donde Montero se encuentra concentrado con la Selección de Colombia. En la dirigencia xeneize confían en cerrar la incorporación una vez que finalice la participación internacional del futbolista.
El arribo del colombiano responde a la lesión ligamentaria en la rodilla de Agustín Marchesín, que lo dejará fuera por el resto de 2026, y a la falta de consolidación de Leandro Brey como titular. Marchesín, de 38 años, tiene contrato con Boca hasta el 31 de diciembre de 2026. El entrenador Rodolfo Arruabarrena aprobó la llegada de Montero para reforzar un puesto que el cuerpo técnico considera sensible. La dirigencia considera clave sumar experiencia en esa posición.
En paralelo, Vélez Sarsfield intenta retener al jugador o, al menos, obtener una compensación elevada por su salida. El Fortín ya había avanzado en su continuidad, pero la irrupción de Boca cambió el escenario y abrió una negociación directa entre clubes.
Montero, de 31 años y gran porte físico, tiene un recorrido internacional que incluye pasos por Colombia y Brasil, además de su reciente etapa en el fútbol argentino. Su experiencia fue uno de los factores que inclinó la balanza en la elección del Consejo de Fútbol, que también valora su presente en la Selección de Colombia y su rendimiento en el torneo local.
Al guardameta le tienen listo un contrato por tres temporadas y en el club esperan que firme una vez concluido el Mundial, para incorporarse como una pieza clave del nuevo proyecto deportivo. La apuesta es que Montero aporte jerarquía inmediata y compita por la titularidad en un arco que quedó descubierto tras la baja de Marchesín.
Con esta incorporación, Boca busca dar un golpe de mercado y consolidar el ciclo de Arruabarrena con un refuerzo de jerarquía para un puesto que exige respuestas urgentes en un semestre decisivo. El cierre definitivo de la operación quedará supeditado al final de la participación de Colombia en la Copa del Mundo.
