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Bombazo en Boca: Riquelme y Arruabarrena aceleran por un sorpresivo arquero de Selección

 

Tras la lesión de Agustín Marchesín, que estará ocho meses fuera, Boca activó gestiones por Gerónimo Rulli y Juan Musso, ambos con experiencia en la Selección Argentina.

 
Riquelme
Foto de @BocaJrsOficial

(BUENOS AIRES).- Gerónimo Rulli, actualmente en el fútbol europeo y con paso por la Selección Argentina, reúne el rodaje y la capacidad para partidos de alta presión que busca Boca. Juan Musso, también con antecedentes en el equipo nacional y valorado por su regularidad y juego con los pies, aparece como la otra alternativa de peso para un arco que quedó descubierto de manera imprevista tras la lesión de Agustín Marchesín.

La dirigencia de Boca, con el aval de Juan Román Riquelme, aceleró las gestiones para sumar un arquero de jerarquía internacional. El entrenador Rodolfo Arruabarrena elevó una nómina inicial que incluía a Sergio Rochet y al propio Rulli, y Riquelme dio el visto bueno para avanzar en las negociaciones.

Dos arqueros de Selección en la mira

Gerónimo Rulli, con experiencia en el fútbol europeo y paso por la Selección Argentina, encaja en el perfil que busca el cuerpo técnico: jerarquía, rodaje internacional y capacidad para afrontar partidos de alta presión. Juan Musso, también con pasado en la Albiceleste y presente en Europa, es valorado por su regularidad, su buen juego con los pies y su experiencia en ligas competitivas.

Ambos nombres representan una apuesta fuerte en términos deportivos y económicos. Se trata de futbolistas con contrato vigente en el exterior y un valor de mercado elevado, lo que dificulta cualquier intento de fichaje. Las instituciones dueñas de sus pases no están dispuestas a desprenderse fácilmente de ellos.

La urgencia tras la lesión de Marchesín

La lesión de Agustín Marchesín obligó a Boca a replantear la planificación del plantel. El arquero enfrenta una recuperación que lo marginará de las canchas por aproximadamente ocho meses, es decir, todo lo que resta de la temporada 2026. Esa baja prolongada transformó al arco en la prioridad absoluta para la dirigencia y el cuerpo técnico.

En el club entienden que el puesto requiere un refuerzo de jerarquía inmediata, sobre todo de cara a los compromisos locales e internacionales que se avecinan. El objetivo central es evitar que la ausencia de Marchesín genere un desequilibrio en el rendimiento colectivo del equipo.

Aunque las negociaciones por Rulli y Musso son complejas, en Boca son conscientes de que el mercado no ofrece demasiadas opciones con el nivel y la experiencia que buscan. Por eso, mientras activan los sondeos formales por los dos apuntados principales, también monitorean otras alternativas que puedan surgir en las próximas horas para no depender de una sola operación.

El deseo de la dirigencia de Boca es resolver la incorporación lo antes posible, para que el nuevo arquero se integre rápido y le dé seguridad al equipo en una etapa clave de la temporada.